Fuente: La Nación de Argentina

En los últimos días del año, el Gobierno anunciará la actualización parcial del impuesto a los autos de alta gama.

Luego de que no fuera retocado a mediados de este año, fuentes del Ministerio de Producción informaron ayer que subirán un 8,6% sólo la base más baja del impuesto, que pasará de $ 350.000 a $ 380.000 por lo menos por los seis próximos meses, cuando volverá a ser revisada por la Secretaría de Industria y podría subir en un porcentaje similar. Esa variación anual estaría en sintonía con la inflación proyectada para 2017 en el presupuesto aprobado en el Congreso.

En el último año, pese a la inflación, la alícuota para los autos que superan un precio de $ 350.000 era de 10% (tasa efectiva del 11,1%). Cuando se traspasaba la base de $ 800.000 se pagaba un 20% (tasa efectiva del 24%). Este esquema, que afecta a autos importados y nacionales por igual, mejorará ahora en el primer tramo. Durante el kichnerismo, el impacto del impuesto era mucho más alto.

En las empresas esperaban una actualización mayor, en línea con los aumentos de costos estimados por el sector: entre el 24 y el 28%. “Entendemos el criterio de no generar expectativas de inflación mayores a lo presupuestado”, dijeron, y agregaron: “Tenemos el compromiso de que si las variables macroeconómicas quedan desalineadas con las del presupuesto [tipo de cambio e inflación] habrá una revisión del porcentaje”. Las empresas pidieron además que, en el marco de una reforma tributaria, se discuta la eliminación del impuesto interno o la aplicación de una única tasa del 10%.
Impacto real

La consultora Abeceb calculó que con esa actualización del impuesto interno, la proporción de versiones alcanzadas se reduciría al 36,8% de la oferta. Hoy abarca al 39,5%. Por lo tanto, unas 20 versiones dejarían de tributar, de las cuales sólo una es de producción nacional (una de las versiones de la Vito, de Mercedes Benz).

La actualización del impuesto interno permitiría, al mismo tiempo, un aumento de precios en los modelos que se encontraban al límite de quedar gravadas, como distintas versiones del Focus de Ford, una de la ya mencionada Vito y otra de la HR-V, de Honda.