Fuente: El Economista España

El PSOE, influido por el PSC, está a favor de que el Estado español condone gran parte de la deuda de Cataluña. En otras palabras, el partido socialista propone que los españoles asuman una quita de la deuda de esta comunidad autónoma.

La razón que esgrime el partido socialista a tal efecto no es otra que intentar salvar las diferencias existentes entre Cataluña y el Estado. Y, por tanto, superar con éxito el proyecto de independentismo.

En este sentido, el PSOE cree conveniente proceder a la citada quita, sobre todo, para que la Administración catalana pueda seguir manteniendo económicamente los servicios públicos.
Un estado casi federal

Este posicionamiento adoptado por el PSOE responde a la estrategia que este partido quiere desarrollar, con el supuesto fin de solucionar la crisis territorial de Cataluña y consistente en una propuesta política negociada.

De igual modo, el PSOE es partidario de extrapolar la citada propuesta, referente a la quita de la deuda, al resto de comunidades autónomas. Todo ello, en el marco de su ambiguo, inconsistente y absolutamente ruinoso proyecto de Estado federal.
Una propuesta continuista

Sin embargo, el planteamiento del PSOE significa que el Estado siga aceptando el chantaje de los corruptos políticos proindependentistas catalanes. En consecuencia, se trata de continuar con una estrategia que ha sido desarrollada por prácticamente todos los gobiernos nacionales desde el comienzo de nuestra pseudodemocracia.

El problema es que se ha llegado a un punto de ruptura, en el que la negociación solo podría contemplarse en aras de no destinar ni un euro más de los impuestos de los españoles a financiar el independentismo catalán.

Porque, hasta la fecha, gran parte del gasto público (que se ha convertido automáticamente en deuda y déficit) en Cataluña ha estado asociado a acciones políticas promovidas por la Generalitat y relacionadas con el independentismo.
Sin el FLA, Cataluña estaría quebrada

Recordemos que Cataluña está en quiebra. De hecho, el FLA es el causante de que los catalanes sigan recibiendo los servicios públicos por parte de la Administración.

No obstante, este hándicap financiero no solo afecta a Cataluña. No olvidemos que, según datos del Banco de España, el agujero financiero de las comunidades autónomas está cerca de alcanzar los 300.000 millones de euros. Es decir, la deuda que acumulan las autonomías supera en diez veces al capital disponible.

Este entorno marcado por el incremento progresivo de la deuda y el déficit viene definido por el desequilibrio de las cuentas financieras de los diversos gobiernos regionales.

Tanto es así, que durante la última década el agujero financiero de las comunidades autónomas se ha triplicado. Siendo Cataluña la región que lidera el ranking de endeudamiento autonómico.

En definitiva, si se condona parte de la deuda a Cataluña, tal como propone el PSOE, también habría que condonar parte de la deuda al resto de autonomías.

La propuesta del PSOE, por consiguiente, es utópica e irrealizable. Por el contrario, la deuda en Cataluña podría ser mucho más reducida si el Estado no hubiera permitido al gobierno de la Generalitat gastar dinero público en promover el secesionismo.