Fuente: La Nación

La ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, estima que el déficit financiero del Gobierno Central cerró en el 2018 en un monto menor al 7,2% de la producción interna (¢2,4 billones).

La cifra entonces sería menor a lo que había calculado el Banco Central en la revisión del Programa Macroeconómico del 2018 y 2019, divulgada en julio pasado.

En el 2017 el déficit del Gobierno cerró en un 6,2% de la producción y para el 2018 se previó, en julio pasado, que subiría un punto más debido al ritmo de crecimiento que tenía el gasto y la desaceleración en los ingresos que provienen principalmente de los impuestos.

No obstante, con la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que rige desde el 4 de diciembre pasado, Hacienda recibió ingresos frescos por la amnistía tributaria.

La amnistía es un periodo de tres meses donde las personas que tienen deudas con Hacienda pueden pagar sin intereses y con un descuento en la sanción, el cual fue de 80% si se cancelaba en el primer mes de vigencia de la ley. La amnistía vence el 5 de marzo.

El Banco Nacional ya canceló ¢70.946 millones con la amnistía y en diciembre pasado el Banco Popular anunció que pagará ¢57.029 millones y el de Costa Rica ¢14.138 millones. Este miércoles 2 de enero se consultó si ya se realizó el depósito, pero no fue posible obtener respuesta.

Aguilar aclaró que todavía no tiene los números finales, pero esperan que los recursos de la amnistía sumados a las medidas de ahorro de recursos generan un faltante menor al esperado.

Entre las medidas de ahorro más importante se encuentran la transformación del pago por anualidad de un porcentaje del salario a un monto fijo a partir de junio pasado, entre otras acciones anunciadas por la ministra de Hacienda a la Asamblea Legislativa el 31 de mayo del 2018.

Otras medidas fueron reducir el porcentaje que se paga por dedicación exclusiva a los nuevos funcionarios, mantener sin variación el valor de los puntos que se asignan al incentivo de carrera profesional, así como montos fijos de incremento salarial en lugar de un porcentajes.

Si el déficit financiero del Gobierno cierra en un monto menor al esperado implicaría un incremento un poco menor de lo previsto en la carga de la deuda.

El Gobierno requiere mejorar ambos indicadores para ganar confianza en los mercados extranjeros, pues saldrá a ofrecer bonos si la Asamblea Legislativa le aprueba el proyecto para captar hasta $6.000 millones en cuatro años.

La agencia calificadora Moody’s, en su revisión de la economía nacional en diciembre pasado, previó un déficit fiscal de 7% de la producción interna en el 2018 y un aumento de alrededor del 7,5% en el 2019, en contraste con las estimaciones oficiales que proyectan una disminución del déficit para este año.

El Banco Central brindará este mes las nuevas estimaciones oficiales del déficit para este y el próximo año.