Fuente: CR Hoy

La aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) mediante aumentos escalonados a lo largo de 4 años, genera preocupación en los empresarios del sector turístico, quienes dudan de la conveniencia de hacer incrementos paulatinos, si no se les permite neutralizar el impuesto.

La escala de aplicación del impuesto sería: 0% el primer año, 4% el segundo año, 8% el tercer año y 13% a partir del cuarto año. 

Esto genera una disyuntiva para el sector pues, aunque puedan cobrar un impuesto menor por los servicios turísticos, no podrán acreditarlo con los impuestos que pagan a sus proveedores, por bienes y servicios que tendrán un IVA del 13%

“Estarían cobrando a su cliente un impuesto menor, pero le tendrían que a sus proveedores un 13%”, explicó el abogado especialista en tributos Marco Vargas, del despacho Vargas y Vargas.

Esto llevaría a que los empresarios tengan que asumir una parte del impuesto en el costo y que deban elegir entre 2 posibles soluciones: o disminuye utilidad esperada o traslada la diferencia al precio.

Esta decisión puede ser difícil en un mercado altamente competido nacional e internacionalmente, pues en el primero de los escenarios la empresa reduce su beneficio y en el segundo, el cliente ve encarecido el servicio varias veces a lo largo del periodo de aplicación.

“Por tratarse de un mercado con una alta competencia, asumir el costo o trasladarlo al cliente puede poner a las empresas en una posición desventajosa”, comentó German Morales, socio de la firma consultora Grant Thornton.

Dudas sobre aplicación

Para poder hacer el cobro escalonado, las empresas deben registrarse en el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), de no hacerlo deberán cobrar un 13%.

Shirley Calvo, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), explicó que la aplicación escalonada del IVA provino de que muchos de los servicios se comercializan con hasta 2 años de anticipación. De esta manera se buscaba matizar el impacto sobre el flujo de caja de las empresas que operan así: agencias de viajes, mayoristas o ventas corporativas.

Empero, para poder aplicar el IVA de manera neutra, se debe dar un tratamiento especial en el reglamento, algo que hasta la fecha no han incorporado las autoridades de Hacienda en la propuesta publicada.

“Hicimos ver que no hay ningún tratamiento en el reglamento. Debe haber un proceso de transición”, dijo Calvo.

También existe preocupación sobre la manera en que lo aplicarán las empresas que ofrecen servicios mixtos como hoteles y restaurantes (que ya pagan impuesto de ventas) al tiempo que colocan servicios turísticos que nunca han pagado impuestos.

Canatur esperará hasta que esté definido la última versión del reglamento para tomar una decisión conjunta de recomendación para sus agremiados.