Fuente: CR Hoy

El proyecto de reforma fiscal, en caso de aprobarse, significaría para el Estado un impacto del 3,7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Así lo estimó el Banco Central, entidad que este martes emitió su criterio en torno a la iniciativa y que determinó que el principal impacto para el país sería a mediano y largo plazo.

Según el Ente Emisor, de cumplirse fielmente todas las disposiciones de la iniciativa, la reforma generaría esos réditos para 2022, generando un impacto en la reducción de la deuda del país para los años siguientes.

Ingresos por concepto de Renta, impuesto al valor agregado o por aplicar la regla fiscal, serían especialmente visibles a partir de 2020 y sobre todo para 2022.

Las cálculos establecen que la deuda del Gobierno central alcanzaría su punto máximo en 2023, con un 65% del PIB y a partir de entonces empezaría a bajar.

En caso contrario, de no aprobarse se observa un crecimiento exponencial del endeudamiento.

El Banco Central proyecta que el déficit del Gobierno Central podría alcanzar un 7,2% del PIB en 2018 y un 7,5% en 2019, mientras que la deuda del Gobierno Central alcanzaría un 53,8% del PIB en 2018 y más de un 58% en 2019. En 10 años superaría el 100% del PIB.

“Sobre la base de estas estimaciones, se concluye que el proyecto de ley, tal y como fue aprobado en primer debate el 5 de octubre, y en el tanto sus disposiciones se cumplan fielmente, restablece gradualmente la sostenibilidad de las finanzas públicas en el largo plazo. Por ello, ya desde el corto plazo esta reforma fiscal puede contribuir a reducir las tasas de interés y mejorar las expectativas económicas, y de esa forma contribuirá también a impulsar el consumo, la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleo, afianzando la estabilidad macroeconómica y financiera del país”, indicó el Banco Central.

El criterio del Central es parte de las respuestas requeridas por la Asamblea Legislativa al proyecto de ley, el cual se encuentra actualmente en consulta ante la Sala Constitucional.