Fuente: La República

Por medio de una reforma fiscal que incluya nuevos tributos y la contención del gasto, Carlos Alvarado Quesada, nuevo presidente de la República, se comprometió ayer a reducir el déficit fiscal a la mitad al término de su mandato.

Alvarado pidió ayuda a todos los sectores y en especial a la Asamblea Legislativa, para tomar las acciones necesarias, ya que de lo contrario tiene claro que fracasaría en su labor como mandatario.

“Esta será la quinta administración que tendrá que lidiar con este tema, con una diferencia radical: el tiempo está a punto de agotarse. Y eso pone en riesgo a la nación de cara a sus 200 años. Nuestro gobierno se ha propuesto llevar el déficit de su situación actual, en la que excede un 6,2% del PIB, a un 3% para cuando finalice el mandato”, indicó Alvarado.

Precisamente, para el sector empresarial la contención del déficit fiscal es la principal tarea del nuevo mandatario.

Y es que se estima que al terminar 2018, la diferencia entre ingresos y gastos del Estado habrá alcanzado un 7,2% del PIB y con ello, aumentarán las tasas de interés de préstamos y tarjetas, mientras que la economía se contraería, reduciendo a su vez las oportunidades laborales.

Pese a ello, los legisladores de Liberación Nacional, el PUSC, Restauración Nacional y la bancada oficialista del PAC, han acordado detener la ley de responsabilidad fiscal por un periodo de seis meses, con el objetivo de revisar la imposición de nuevos gravámenes.

La idea es determinar si la canasta básica y los servicios de salud, educación y seguridad privada deben pagar nuevos gravámenes; asimismo, hay sectores que abogan por una reducción de la evasión fiscal.

En ese sentido, Alvarado pidió a los diputados no atrasar más de la cuenta el proyecto de ley.

“Me dirijo a ustedes, representantes populares del Legislativo, y lo hago con afecto patrio: les pido analizar este proyecto y avanzar con el mismo de manera oportuna y ojalá pronta, para contar con su aprobación. De ello depende el futuro de este país y el bienestar y tranquilidad de todos los hogares costarricenses”, agregó Alvarado.

El Presidente hizo hincapié en que a él le tocó liderar el gobierno del bicentenario y que en esta ocasión se promoverá un país donde “todos tengamos espacio bajo este cielo azul”.

Alvarado ratificó su compromiso con diversas minorías, como los discapacitados, los afrocostarricenses y la población LGTBI, a quien defendió en campaña política al promover el matrimonio homosexual y los derechos humanos.

Durante su discurso Alvarado hizo énfasis en que trabajará incansablemente y que dará “la mejor versión de sí mismo”, para lograr un país más equitativo y solidario.

En ese sentido, destacó la educación, la seguridad ciudadana, la salud, el medio ambiente, la movilidad e infraestructura y el empleo —con enfoque territorial—, como sus principales ejes de trabajo.

“Nuestra administración será el gobierno del bicentenario de Costa Rica, y nos corresponderá dar los siguientes pasos valientes de Costa Rica en la historia. Debemos avanzar por la buena ruta y sin dejar a nadie atrás. Prometo lo que he prometido siempre, con inteligencia, con equilibrio y con fuerza: trabajar, trabajar y trabajar. ¡Que viva Costa Rica, que viva Costa Rica y que viva mil veces Costa Rica!”, aseveró un eufórico Alvarado.

El traspaso de poderes se llevó a cabo en la Plaza de la Democracia.

Los ejes
El nuevo Presidente fijó siete áreas de trabajo fundamentales para su gestión


Educación
Calidad, inclusión, modernidad, valores y centrada en el ser humano y su entorno.

Seguridad ciudadana
Visión integral, que articule la prevención del delito atendiendo a sus causas éticas y sociales, con rigor contra los delitos violentos.

Salud
Optimizar el uso de los recursos y mejorar la atención que reciben los asegurados, además de rescatar gradualmente la solidez financiera del sistema de pensiones de IVM de la CCSS

Ambiente
Abolir el uso de combustibles fósiles para dar paso al uso de energías limpias y renovables.

Movilidad e infraestructura pública
Avanzar de manera decidida con el Tren Rápido de Pasajeros, con la sectorización del transporte público y con la ampliación de la ruta 27 bajo el esquema de concesión. Dar avance, certeza y claridad en la ejecución de obras como la carretera San José-San Ramón, la carretera a San Carlos, la ruta Florencio del Castillo a Cartago, la ruta 32 en Limón y el tramo de Cañas-Barranca.

Empleo y bienestar con enfoque territorial.
Costa Rica debe ser en el mediano plazo bilingüe.

Estabilidad fiscal. Resolver de una vez por todas los riesgos que conlleva un alto déficit fiscal.

Fuente: Carlos Alvarado