Fuente: La Nación

Actualmente se encuentra en estudio en la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Asamblea Legislativa, el proyecto de Ley para la Transparencia de las Sociedades Inactivas (expediente 20.327); propuesta que pretende hacer que toda sociedad mercantil se presuma como contribuyente del impuesto de renta

Esto quiere decir que toda sociedad, desarrolle o no actividades empresariales o profesionales, deberá presentar declaración de impuesto de renta.

Sin duda, puede ser un problema para muchas personas que utilizan hoy una sociedad para mantener activos como vehículos, propiedades o incluso, su casa de habitación.

Si bien es cierto que las sociedades mercantiles fueron concebidas para desarrollar negocios y no para ser contenedores de activos, en la práctica la gran mayoría de sociedades, especialmente las anónimas, no son utilizadas para desarrollar emprendimientos.

Este proyecto es sin duda muy negativo, no solo para los ciudadanos sino incluso, para la Administración Tributaria pues de convertirse en Ley, vería incrementado en miles, el número de declaraciones de renta presentadas en cero, que no harían más que llenar sus bases de datos de información sin ningún valor para efectos de control.

Ya la Dirección General de Tributación contará con un registro de sociedades inactivas, gracias a la promulgación de la Ley que trajo de vuelta el impuesto anual a las sociedades.

Comentado lo anterior y esperando que los legisladores rechacen esta innecesaria propuesta, procede preguntarse si ¿debe usted presentar o no declaración del impuesto sobre la renta este año, por aquella sociedad que solo es utilizada para tener algún bien? Si la sociedad no lleva ningún tipo de actividad lucrativa, no debe presentar declaración. Si a pesar de ello, su sociedad está registrada como contribuyente del impuesto sobre la renta, es mejor desinscribirla, pues si está inscrita y usted no presenta la declaración, su sociedad estará omisa y puede ser sancionada.

Si la desinscribe, debe presentar una declaración final de cierre. Pero el mensaje central de esta columna, además de oponerse al proyecto mencionado, es invitarle a que usted se pregunte si realmente le hace falta tener tanta sociedad.