Fuente: La República

Las finanzas del país están en una situación delicada, pues el déficit financiero acumulado a junio pasado llegó al 2,8% del Producto Interno Bruto Nacional, la cifra más alta a esta altura del año desde 2012.

El dato presentado por el Ministerio de Hacienda es un 7% más elevado que hace un año.

Otra preocupación es que los ingresos del país, provenientes principalmente de impuestos, crecieron solo un 1,3% en relación con el año anterior, cuando fue del 7,3%.

En el primer semestre del año, los gastos del gobierno fueron de ¢3,3 mil millones, la mayoría de ese dinero fue destinado al pago de intereses de deuda y otros créditos viejos que asfixian las finanzas públicas.

“Es lamentable que la alta rigidez en el gasto nos impida destinar los recursos necesarios a áreas tan importantes para el desarrollo del país, como la construcción de obra pública. Esto nos pone de nuevo ante la urgencia de modificar la legislación en materia fiscal, de manera que se amplíen las oportunidades de una mayor inversión en infraestructura”, recalcó Rocío Aguilar, ministra de Hacienda.

Ante la situación actual, dicho Ministerio fortaleció acciones que permitan mejorar la recaudación, prácticamente desde el inicio de su gestión.

Un plan de control dirigido a 117 mil contribuyentes que declararon cero utilidades, verificación del uso de factura electrónica, 250 operativos por parte de la Policía de Control Fiscal con constantes decomisos, así como embargos para recuperar ¢2.875 millones por cuentas pendientes de pago y ¢387 millones en remates de mercancías en abandono, forman parte de las medidas que se tomaron para obtener más recursos.

No obstante, las autoridades de Hacienda insisten en que es necesario que se logren acuerdos en la Asamblea Legislativa para que se apruebe el proyecto de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, el cual permitiría más acciones para sanear las finanzas públicas.

“Frente a estos resultados, volvemos a llamar la atención sobre las consecuencias de no avanzar más rápidamente en la construcción de acuerdos, que nos permitan contar con la reforma fiscal para estabilizar el gasto y mejorar la recaudación”, enfatizó Aguilar.

Se espera que, en los primeros días de agosto, el Gobierno presente un nuevo texto sustitutivo de la reforma fiscal en la Asamblea Legislativa, el cual incluiría aspectos importantes sobre pensiones de lujo, pluses salariales e impuesto a la canasta básica.