Fuente: El Financiero

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomienda a Costa Rica implementar medidas adicionales para reducir el déficit fiscal en 0,75 puntos porcentuales en 2019.

Este monto llegaría a través de más ingresos, mediante el aumento de la carga impositiva.

Además, estima que la economía crecería por debajo del 3% en 2019, aunque con las acciones para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se lograría levantar el dinamismo al 3,5%.

El crecimiento proyectado por el FMI para este año sería menor al 3,2% estimado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Estas perspectivas y recomendaciones, representan una posición preliminar del personal del FMI al término de una visita oficial (o misión), a un país miembro.

Las misiones se realizan cada año en el marco del Artículo IV para el 2019, correspondiente al Convenio Constitutivo del FMI, tras una solicitud de tomar créditos del FMI.

“Ha sido una misión muy fructífera. El país se está desempeñando bien”, afirmó Ravi Balakrishnan, jefe de División para Centroamérica.
Mayor recaudación

Para lograr una mejora en los ingresos, el FMI recomienda aumentar la recaudación de impuestos.

Especialmente, señala la necesidad de aumentar los impuestos al Valor Agregado (IVA) y Selectivo de Consumo.

Además, otra recomendación es un cambio en el umbral del impuesto a la renta de personas jurídicas y la posibilidad de aumentar el impuesto a la propiedad.

Según el criterio del FMI, la aplicación de estas medidas, y añadir 0,75 puntos porcentuales al ingreso, permitiría que la razón de deuda a PIB llegue a 50% en 2030, antes de lo previsto por ahora, explicó Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR).

Por el lado de los gastos, recomienda mejorar el enfoque de las erogaciones a programas sociales para proteger a la población en condición de pobreza de los efectos de la reforma fiscal.

Sin embargo, al menos en el discurso brindado durante la conferencia de prensa, no se abordó el tema de recortar gastos. Inclusive, Balakrishnan explicó que para mejorar y acelerar el fortalecimiento de las finanzas públicas, es necesario mejorar la recaudación.

El organismo multilateral estima que, con la reforma fiscal, la deuda llegará a un pico del 61,5% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2023. Los años subsiguientes bajaría paulatinamente.

El FMI ve con “buenos ojos” el avance del Gobierno en el proceso de adhesión a la OCDE.

“Sabemos la importancia de aprovechar esta ventana de oportunidad para ejecutar reformas estructurales más de profundidad, lo que va a impactar el crecimiento en el largo plazo”, afirmó Balakrishnan.

Para este organismo, la reforma fue un paso crítico pero hace falta más esfuerzos para reducir las tasas de interés y adquirir financiamiento.

En esa línea, destacó la importancia de acceder a una nueva emisión de bonos internacionales, como los llamados eurobonos.

Es un componente importante del paquete que incluye financiamiento local y también fondeo con organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial, entidades con las que ya conversa el Gobierno, explicó Balakrishnan.

El Gobierno paga una tasa de 10% a tres años, pero “ahora mismo, si el gobierno tiene oportunidad de emitir en el mercado internacional, podría obtener una tasa de 7% a 10 años. Eso mejoraría el perfil de la deuda”, añadió.

Adicionalmente, y con el objetivo de dinamizar la producción, el FMI recomienda tener un enfoque en infraestructura, impulsar la tasa de participación femenina en el mercado laboral, adoptar medidas para que los bancos públicos y privados compitan en condiciones equitativas, entre otros.