Fuente: La Nación

El monto que el Gobierno vendió en bonos, en el primer semestre de este año por medio de la Bolsa Nacional de Valores, sobrepasó en un 67% la cantidad que había anunciado en febrero pasado.

En febrero, el Ministerio de Hacienda informó de que vendería bonos por ¢1.250 millones en los primeros seis meses del año; sin embargo, cerró junio con un total de ¢2.087 millones.

El Gobierno vende estos bonos a los ahorrantes para así captar los recursos que necesita para cubrir los gastos que no puede pagar con la recaudación de impuestos (el déficit fiscal).

En los primeros cinco meses de este año, el Gobierno tuvo que conseguir recursos para cubrir un faltante (exceso de gastos sobre ingresos por impuestos) por ¢895.000 millones, lo cual representa un 2,6% de la producción.

Para todo el 2018, la estimación oficial es que el faltante será de un monto equivalente al 7,1% de la producción (¢2,4 billones), lo cual muestra la gran necesidad de préstamos que tendrá que hacer el Gobierno para los siguientes meses.

Además de captar por medio de la Bolsa, la Tesorería Nacional, que se encarga de hacer esta labor, también utiliza la venta de bonos en forma directa a las instituciones públicas.

En febrero, el Ministerio de Hacienda también anunció la implementación de una nueva figura denominada “contratos de colocación”, mediante la cual los bonos se venden en el país, pero los pueden comprar extranjeros.

Sin embargo, hasta ahora no se ha vendido ninguno de estos contratos.

El Ministerio de Hacienda también prepara una solicitud a los diputados para poder emitir $4.000 millones en el mercado internacional, una vez que se apruebe la reforma fiscal en la Asamblea Legislativa.

Además, el Banco Interamericano de Desarrollo daría un crédito de $1.000 millones si la reforma obtiene el aval de los diputados.

José Rafael Brenes, gerente de la Bolsa Nacional de Valores, comentó que este no es un comportamiento nuevo, pues durante los tres semestres anteriores el monto captado superó el monto anunciado en un 53% en promedio.

Lo llamativo de la situación del primer semestre es que, a pesar de que Hacienda captó mucho más de los que anunció, no ejerció una presión importante al alza sobre las tasas de interés.

Lo usual es que cuando el Gobierno capta muchos recursos compite con las entidades financieras que también captan ahorros del público para dar crédito.

Vidal Villalobos, gerente de Estudios Económicos de Prival Bank, explicó que esto obedece a que los bancos no están colocando crédito, entonces sobran colones que el Ministerio de Hacienda está aprovechando para captar.

No obstante, para Brenes, aunque el Gobierno no presionó mucho las tasas, sí puede hacerlo a futuro si continúa captando al ritmo actual.

“A pesar de que, durante este primer semestre los rendimientos no han mostrado repuntes significativos (...), la agudización del faltante fiscal y el crecimiento de la deuda podrían alimentar la expectativa de alza en las tasas de interés para los meses futuros”, comentó Brenes.

El problema mayor es que el Gobierno se está llevando recursos que los bancos y otras entidades financieras podrían utilizar para prestar para la producción.

“De continuar esta tendencia se podría presentar un efecto estrujamiento, donde los recursos financieros se trasladarían del sector privado (crédito privado) hacia el financiamiento público. Esto podría desestimular la inversión nacional, la producción y hasta el empleo”, comentó Brenes.

Se intentó tener una opinión del Ministerio de Hacienda, pero no fue posible. Se espera que este mes el Gobierno anuncie sus necesidades de recursos para el segundo semestre del año.