Fuente: La República

El ingreso promedio de los costarricenses no tiene un panorama alentador, ya que se espera una baja para los meses restantes del año, producto de los nuevos impuestos y una mayor informalidad.

Como consecuencia, las personas se sentirían obligadas a buscar otras opciones para pagarse sus gastos, aunque esto represente una mayor carga laboral.

Otro motivo es que la economía seguiría creando empleos, pero de tipo informal, que son aquellos asalariados sin seguridad social financiada por su empleador y que en algunos casos reciben salario en especie y laboran ocasionalmente.

Estos tienen calificación media o baja; por ende, las remuneraciones son menores y sumaría a que prosiga la tendencia decreciente del ingreso promedio, según Greivin Salazar, economista especialista en tema de empleo.

La muestra está en que 90% de las nuevas personas ocupadas trabajan de carácter informal.

“El Banco Central ya confirmó en su plan macroeconómico que para este y el próximo año habrá una desaceleración en el consumo y en general sobre la economía; esa recesión es también la responsable de que se generen pocos empleos”, dijo Gerardo Corrales, economista.

En promedio, los costarricenses el año pasado sufrieron una caída de ȼ21.500 en sus ingresos; sin embargo, esta es una tendencia que viene desde mediados del 2016 y no parece cambiar en un futuro cercano.

“Urgen reactivación económica, políticas de empleabilidad a corto plazo para generar empleos de mediana y baja clasificación, porque eso es lo que necesitan en gran medida las personas desempleadas al 38% de ellos no tener la secundaria completa”, expresó Roxanna Morales sobre la posible solución.

En respuesta a mediano y largo plazo, debe modificarse el sistema de educación, con vínculos con empresas privadas para que exista sintonía entre la preparación del estudiante con lo que buscan los empleadores, agregó.

Potenciales consecuencias

Como en efecto domino, de continuar decreciendo el ingreso por empleo, el consumo disminuiría, por ende ciertas empresas producirían menos lo que eventualmente repercute en cierre de plazas laborales, de acuerdo a los especialistas.

  Menos Ingreso promedio en hogares
  Pobreza
  Menor consumo
  Desempleo
  Aumento de porcentaje de personas sin pensión o cobertura de salud