Fuente: El Economista de España

Decía ese gran cínico que fue el profesor Tierno Galván que los programas electorales se hacen para no cumplirlos. Y algo de eso parece desprenderse del análisis de las propuestas fiscales de los cuatro partidos que hoy se disputan el podio del 20D, especialmente en los llamados emergentes, que parecen apuntarse al todo vale para conseguir el voto de los no alineados.

Y es en esta subasta de los impuestos en que se ha convertido la campaña donde es de agradecer la sinceridad de Pedro Sánchez y el PSOE, que son los únicos que confiesan que no van a bajar los impuestos porque no hay margen para ello. Claro que lo que no explican es que esa ausencia de margen para la rebaja fiscal se deriva de su keynesiasmo extremo, que les empuja a incrementar el gasto público para impulsar la economía, sin reparar en sus repercusiones sobre el déficit y el endeudamiento. Una política que Zapatero tradujo en ocurrencias como el cheque-bebe o el estéril y esperpéntico Plan E, entre otras, que dejaron la economía al borde del rescate.

Pero en este cúmulo de oferta y ventoleras fiscales en campaña destaca por su improvisación la ingeniosidad de Ciudadanos cuando plantea rebajar el IVA general del 21 al 18%, compensando la pérdida de recaudación con una subida de 3 puntos, hasta el 7%, en el IVA superreducido, que es el que grava a los alimentos básicos como el pan, la leche, el aceite, las medicinas, los libros o las viviendas de protección oficial.

Todo ello sin tener en cuenta, además, el efecto inflacionista que genera la subida del gravamen a los productos básicos. Porque la subida del precio de la leche produce un impacto similar en todos los derivados lácteos, como yogures, quesos mantequillas y similares. Y lo mismo ocurre con el aceite y las conservas, las harinas o los huevos y todos sus derivados en la industria agroalimentaria.

Es decir, que como unos Robín Hood a la inversa los chicos de Ciudadanos nos amenazan con gravar el consumo de los más pobres para abaratar los gastos de los más pudientes en el lujo. Me lo expliquen.