Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com).- Después de los estrictos cierres y restricciones vehiculares del año pasado que llevaron al gobierno a recaudaciones estrechas de entre ₡20 mil y ₡30 mil millones mensuales en el impuesto a los combustibles, las arcas del Estado volvieron a engordar en los últimos meses, apoyadas no solo en una recuperación en las ventas, sino también en los incrementos en el precio de los hidrocarburos.

Luego del periodo de restricciones más severas vino un periodo de danza y martillo que mantuvo la recaudación en un subibaja. Para ese momento el consumo de combustibles seguía mostrando variaciones interanuales negativas lo que indica que la recaudación sufría también por las malas ventas.

Hacia final y principio de año, medidas menos severas permitieron incrementar la recaudación apoyado, especialmente, en un mayor consumo. Los precios de los hidrocarburos seguían relativamente bajos, por lo que en gran parte el incremento en la recaudación estuvo apalancado, especialmente, en el volumen de ventas y no tanto en los costos.

Sin embargo, en marzo y abril, la recaudación del impuesto a los combustibles retornó de manera sostenida a valores por encima de los ₡40 mil millones, prácticamente, duplicando las cifras de los meses más restrictivos.

Para esos momentos las ventas no solo se habían recuperado en gran medida sino que hubo un impulso adicional que favoreció al Estado: el mayor costo de los combustibles implica un porcentaje adicional para las arcas del Estado.


Las tendencias se observan mucho mejor si se agrupa la recaudación de todo el periodo y se compara con periodos similares de años anteriores, cuando no había pandemia.

Entre 2018 y 2020 el promedio de recaudación para el primer cuatrimestre de cada año fue de ₡182 mil millones.

El mismo periodo de este año los ingresos de Hacienda por concepto de este impuesto alcanzó los ₡171 mil millones, apenas ₡11 mil millones menos que el promedio de los años anteriores, a pesar de la pandemia, el teletrabajo  y todos los llamados para utilizar menos el carro.

Según la estructura de precios de los combustibles el impuesto representa ₡263 en el caso de la gasolina súper y ₡252 en la plus.

Solo entre mayo del año pasado y este mes, el impuesto único a los combustibles representa ₡6 más en el incremento total de las gasolinas.

Debido al alto costo que representa el impuesto, algunos sectores han propuesto que se debe trabajar en una reforma a la legislación, dado que es casi el único rubro con cierto margen para recibir cambios.

Jorge Benavides, economista, señaló que prácticamente un 66% del impuesto va a la caja única del Estado, y del restante un 29% al Conavi, 4% a Fonafifo y un 1% al MAG y a la Cruz Roja.

“Viendo el desglose no estaría descabellado o no sería pegarse un tiro al pie reducir ese impuesto. Podríamos estar hablando de que hay otros tipos de impuesto que también llegan al Conavi y al Fonafifo y entonces uno podría jugar con esa variable, se podría bajar el impuesto único a la gasolina quizás un 25% y eso sería un gran alivio para la economía y para el bolsillo costarricense”, dijo Benavides.

Vidal Villalobos, economista de Prival Bank, coincidió en la necesidad que tiene el país de mejorar los precios de los combustibles para promover una mayor competitividad. Recordó además el efecto inflacionario que tienen los hidrocarburos en el resto de la economía.

“En la medida que ese impuesto se pueda gestionar de manera sensible… hemos visto un mejoramiento en las cifras fiscales al punto que en marzo y abril tuvimos superávits primarios, con una mejora en la economía, una mejor captación de otros impuestos que son naturalmente generados por la dinámica misma de la economía, podríamos entonces estar flexibilizando (el impuesto a los combustibles)”, señaló Villalobos.

Otro de los aspectos en los cuales influye el precio de los combustibles es en el tipo de cambio. Villalobos explicó que en periodos como el actual en donde enfrentamos faltante de dólares, el precio de la moneda se dispara y en las últimas semanas se ha exacerbado por instituciones que le piden dólares al Central para hacer recambio de deuda.

“Llevan casi $300 millones solicitados, eso normalmente no está en el mercado y preocupa porque cuando entran grandes compradores o vendedores la fluctuación del tipo de cambio es alta y eso afecta la toma de decisiones a nivel general”, aseveró, al señalar que se requiere tener un mayor control sobre un precio tan importante como es el de la moneda.