Fuente: La Nación

Al Banco Central de Costa Rica se le están cerrando los espacios para mantener una política monetaria expansiva, que implica más liquidez en la economía y tasas de interés bajas, según coinciden tres economistas consultados por La Nación, luego de analizar variables como la creciente inflación y el ritmo de recuperación de la producción.

Como parte de esta política expansiva, que se inició en el 2019, el Banco Central bajó la tasa de política monetaria (una tasa de referencia que influye en los rendimientos del mercado) y la llevó a 0,75%, su mínimo histórico, lo cual ha permitido una reducción de los intereses al público.

El presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, ha reiterado que el indicador que le dice a la entidad si es momento de variar la política monetaria es la inflación prevista para los próximos 24 meses.

“El Banco Central de Costa Rica continuará con una postura expansiva de política monetaria, en apoyo a la recuperación económica, en el tanto las condiciones macroeconómicas y los modelos de pronóstico indiquen que, en los próximos 24 meses, la inflación no excedería en forma sostenida la meta de 3%”, dijo el jerarca en la conferencia de presentación del Informe de Política Monetaria del Banco Central, el 1°. de noviembre pasado.

Dicha baja ha sido un alivio para hogares y empresas, especialmente los afectados económicamente por la pandemia y ha contribuido a la recuperación de la producción y el empleo, pero comienzan a surgir luces de alerta de que dicha política, y por lo tanto las bajas tasas, podrían tener que comenzar a variar pronto.

Una de esas primeras luces es el aumento en la inflación internacional y en la local.

“La pregunta es: ¿es eso permanente o no es permanente? Porque si es transitorio el Banco Central no debería hacer mucho, pero hoy (el 3 de diciembre) salió la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, diciendo que no deberíamos actuar como si esto fuera temporal”, comentó el economista de Cefsa, Luis Liberman.

En la presentación del informe sobre perspectivas económicas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 1°. de diciembre pasado, Álvaro Pereira, director del Departamento de Economía de esa organización indicó que el aumento en la inflación podría ser más permanente de lo que se preveía.

“Uno de los temas que hablamos mucho en este informe es el tema de inflación (…) nosotros pensamos claramente que la inflación está aquí para durar un poco más de lo que se preveía hace unos meses y está más alta y también más permanente”, dijo Pereira.

Si se comienza a percibir el incremento como permanente eso influye en las expectativas de la gente y comienzan a actuar en ese sentido, explicó Liberman, entonces por ejemplo, van a haber aumentos de salarios.

“A mí me parece que es momento de empezar a pensar a revisar la política de los bancos centrales, incluyendo el nuestro, y ver de qué tamaño debe ser esa reducción en la tasa de crecimiento de los agregados monetarios, yo creo que ya es hora de empezar a ver eso”, opinó Liberman.

Algunos bancos centrales que ya han comenzado a revertir la política expansiva son los de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.

En Costa Rica, la inflación también ha comenzado a acelerarse. Este 7 de diciembre el Instituto Nacional de Estadística Censos, informó de que el índice de precios al consumidor, tuvo en noviembre un incremento interanual de 3,35% con lo cual se refuerza la tendencia al alza que está mostrando el indicador.

“Con los datos de hoy (7 de diciembre) es evidente que el problema inflacionario está indicando que la postura del Banco Central no es la indicada”, dijo Liberman.

“Lo que está confirmando esta alza en el índice de precios al consumidor es que la inflación externa está afectando sumamente a Costa Rica, lo que está pasando en la economía a nivel internacional, más el tema de tipo de cambio que también ha afectado, entonces pareciera que el nivel de inflación que el Banco Central decía que era temporal, pareciera que no va a ser tan temporal”, opinó el economista de Ecoanálisis, Luis Mesalles.

Las expectativa de inflación del mercado para los próximos 12 meses, en noviembre del 2021, fue de 1,17%; no obstante, el economista José Luis Arce, director de FCS Capital, tiene la opinión de que estas expectativas se calculan con información financiera que él considera distorsionada, por la poca liquidez e información de los precios en nuestro mercado bursátil.

“Lo más probable es que las expectativas correctas estén entrando o ya estén en el rango meta”, dijo Arce.

Otra razón por la cual Arce considera que los espacios para la política expansiva se cierran es que la demanda y la producción en Costa Rica se han recuperado y probablemente cerrado la brecha de producto (la diferencia entre la producción real y potencial).

Bajas tasas provocan presiones cambiarias

Una razón más, que citan los economistas, es que las bajas tasas de interés en colones han estimulado a los ahorrantes a demandar dólares para obtener un rendimiento más alto y eso ha provocado presiones cambiarias.

“Aunque el Banco Central no lo va a reconocer –su mantra es ‘yo solo me preocupo por las expectativas de inflación’– la verdad es que el comportamiento de los rendimientos en colones a la baja y una depreciación sostenida crean espacios de arbitraje”, dijo Arce.

“En resumen, sí creo que los espacios de política monetaria expansiva se están, sin duda, cerrando”, consideró Arce.

Mesalles añadió que mientras se mantenga la política expansiva y las tasas de interés bajas, el Banco Central tiene también el problema de que hay un traslado de colones a dólares que pone presión a la devaluación del tipo de cambio.

Según este economista, si se atrasa el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y eso genera expectativas adicionales de tipo de cambio, y al Banco Central se le bajan aún más las reservas, puede poner en peligro otros de sus objetivos, como la estabilidad externa de la moneda, pero además, su objetivo de inflación, entonces, concluyó Mesalles, hay un juego que tiene que medir muy bien.

“Las condiciones están dadas como para que muy pronto (el Banco Central) sí tenga que hacer algunos ajustes”, indicó este economista.