Fuente:  CR Hoy

(CRHoy.com) La Cámara Costarricense Norteamericana de Comercio (Amcham) aboga porque la nueva propuesta de renta global dual que prepara el Poder Ejecutivo respete el principio de territorialidad.

Según los empresarios de esta cámara, con este principio se garantiza que el nuevo tributo que se prepara no afecte la atracción de inversiones extranjeras y se favorezca la reactivación económica en el país.

“Existen temas de fondo que deben tratarse con atención para no generar una afectación a la inversión extranjera, ni desfavorecer la reactivación económica del país. Uno de ellos es el principio de territorialidad, el cual debe mantenerse y respetarse en el proyecto de Ley que se propondrá. Cualquier propuesta en materia de impuestos que se presente debe considerar la realidad económica del país, así como la afectación que podrían generar nuevas cargas impositivas a diferentes sectores de la población”, dijo Silvia Castro, presidenta de Amcham.

Castro dijo que, además del principio de territorialidad la iniciativa tributaria que eventualmente se plantee para discusión, debe “estar orientada siempre a brindar seguridad jurídica a los contribuyentes por medio de reglas claras y de fácil comprensión, así como a simplificar el sistema y el cumplimiento tributario, tanto de las nuevas obligaciones como de las ya existentes”.

La semana pasada, el ministro de Hacienda, Nogui Acosta Jaén, dijo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) apoya a su cartera con la elaboración de un proyecto de ley que crearía el impuesto de renta global dual para ser presentada en próximas semanas a la Asamblea Legislativa.

Acosta Jaén confirmó que el organismo financiero y su cartera están redactando un nuevo plan que llegará al Congreso a reemplazar la propuesta infructuosa que fue sepultada este miércoles y que había sido presentada por la administración de Carlos Alvarado Quesada (2018-2022).

Según el titular de Hacienda, la nueva propuesta que presentará el Poder Ejecutivo, será “más comprensiva” para los contribuyentes.

La renta global es un cobro porcentual que se hace a personas físicas y jurídicas con actividad lucrativa.

Es decir, la renta global consiste en sumar todos los ingresos en una misma cuenta y aplicar un impuesto diferenciado, de acuerdo con sus ganancias. Es similar al impuesto de renta que ya se aplica a los asalariados, pues el impuesto se calcula con base en una tabla que asigna porcentajes más altos a montos mayores. La diferencia es que ahora sumará no solo salarios, sino todos los ingresos.

Cuanto mayores sean los ingresos que reciba una persona al mes, mayor será el impuesto que deberá pagar.

La renta global incluye los ingresos recibidos por el trabajo, los rendimientos del capital mobiliario o inmobiliario, las rentas provenientes de las actividades económicas propias, así como las variaciones patrimoniales provenientes de las ganancias de capital eventuales. Se acumula la totalidad de dichos ingresos en la base de renta bruta.

Uno de los aspectos más sensibles en la discusión del pasado proyecto de ley de renta global era la inclusión del aguinaldo y el salario escolar dentro de los ingresos a considerar dentro del tributo.

En la propuesta del gobierno de Alvarado, enterrada recientemente por la Comisión de Hacendarios del Congreso, ese impuesto iba a recaer sobre aquellos costarricenses que perciban ingresos anuales que superaran los ¢8.425.000, es decir, los ¢702.083 mensuales. En ese cálculo, se excluía el aguinaldo.

La tarifa del impuesto oscilaba, en esa propuesta, entre el 10,0% y el 27,5%, dependiendo de los ingresos de cada persona.