Fuente: La República

Para no afectar a los deudores y a las empresas con un tipo de cambio más alto y tasas de interés más elevadas, el gobierno debe procurar el avance de varios préstamos internacionales en el Congreso y cumplir con los requerimientos del Fondo del Monetario Internacional (FMI).

Y es que una buena cantidad de bonos de deuda interna – por un valor superior a los $3 mil millones - vencerán entre este fin de año y el primer semestre del 2022.

En caso de que Hacienda no recorte el gasto o consiga nuevos recursos, existe el riesgo de que el gobierno salga a buscar dinero en el mercado local y con ello, se genere una nueva presión financiera que se traducirá en tasas de interés más altas y un mayor tipo de cambio del dólar.

Durante este año se dieron pocos vencimientos, lo que permitió mitigar la presión sobre esos indicadores económicos; sin embargo, a partir de este mes y durante todo el 2022 se presentarán diversos vencimientos de deuda.

El próximo bono a vencer será el 22 de diciembre y es un título de deuda interna en colones a tasa fija, por un monto superior a los ¢56 mil millones.

“La preparación para atender los vencimientos de las obligaciones es una labor continua y construimos fondos de maniobra para mejorar el flujo de caja, el primero, es por el lado del gasto y el segundo, por mayores ingresos. El financiamiento de corto plazo es alcanzable, pero el financiamiento que deberá obtener la próxima administración podría estar en riesgo si no se toman las acciones necesarias para completar el proceso de ajuste en el mediano plazo”, aseguró Isacc Castro, viceministro de Egresos.

Las medidas compensatorias a esos vencimientos serían aprobar nuevos préstamos que permitan un saneamiento de las finanzas públicas, como por ejemplo, el del FMI, así como nuevos ingresos de la mano de renta global e impuesto a las casas de lujo; asimismo, se contempla una reducción en el gasto con la ley de empleo público.

Por otra parte, la aprobación de dos créditos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por un total de $500 millones, le permitiría al gobierno un ahorro de $194 millones en el pago de intereses, según las estimaciones de Hacienda.

Una buena o una mala gestión de la deuda afecta las condiciones financieras de la mayoría de las personas y empresas, ya que puede generar aumentos o disminuciones repentinas en las tasas de interés, así como sus decisiones de consumo e inversión.

También, puede afectar la capacidad de la economía por atraer inversión extranjera directa, aspectos que en general afectan el crecimiento económico y la generación de empleo.

“Si la Tesorería Nacional recurre únicamente al mercado interno podría presionar al alza los intereses, afectando los gastos de las personas y las empresas que están adeudadas, de ahí que lo que se busca es contar con una adecuada diversificación de fuentes de financiamiento, si la Tesorería Nacional tiene que verse forzada a cambiar su liquidez en colones por dólares, se podría experimentar presiones al alza en el tipo de cambio”, aseguró Melvin Garita, gerente general de BN Valores.

Entre enero y febrero serán los vencimientos más altos, ya que el Estado tendrá que pagar $260 millones y $461 millones, respectivamente.

“De no avanzar con la agenda del FMI y mejorar las condiciones para conseguir financiamiento y dejar entrar a más actores podría hacer que Costa Rica esté jugando con fuego y que las tasas de interés impacten al sector productivo y al consumo”, destacó Daniel Suchar, analista financiero.

La semana anterior, Hacienda pagó $368 millones correspondientes al vencimiento de un título de deuda interna colocado en el 2018.

Para hacerlo debió comprar $377 millones como operaciones de estabilización por requerimientos del Sector Público No Bancario, para completar los dólares.

“La deuda mantiene el problema de su alto costo, por eso, la recomendación es colocar eurobonos en el corto plazo y aprovechar la ventana temporal de tasas bajas en los mercados internacionales que podría estar próxima a cerrarse”, aseguró Fernando Rodríguez, analista de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional.

Presión

El vencimientos de bonos de deuda interna podrían generar una presión sobre el mercado interno si no se recorta el gasto, se recaudan nuevos tributos, o bien, se consigue nueva deuda con mejores condiciones (cifras en millones de dólares)