El Parlamento se aproxima al cierre del 2011 y el plan fiscal aún no ve la luz. A la abultada cifra de 9.500 mociones que deberá discutir el plenario, se suma la decisión de la Sala Constitucional de frenar el segundo debate del proyecto, cuando el primero, todavía, es incierto.

El análisis arroja un panorama futuro parecido a la retrospectiva: un nebuloso arranque en el 2012, año que resultaría definitorio para el paquete tributario.

Una génesis difícil
No ha sido un buen primer año para el proyecto. Pese a que el plan avanzó por la vía rápida, ese trámite abreviado que generó sonadas críticas y cuestionamientos de presunta ilegalidad.

Desde su génesis, el plan fiscal enfrenta un entorno complicado.

Fue presentado a la corriente legislativa el 17 de enero pasado ; la iniciativa para acarrear más recursos al fisco tuvo que enfrentar un año más duro de lo que al principio se esperaba.

El arranque del proyecto precipitó la renuncia a la curul de Guillermo Zúñiga , exministro de Hacienda, quien llegó al Parlamento en el primer lugar de la papeleta por San José, escogido a dedo por la presidenta Laura Chinchilla.

La salida del economista —a quien le correspondería tramitar el plan fiscal, como presidente de la Comisión de Asuntos Hacendarios— desnudó las primeras fricciones causadas por el paquete de impuestos y las distintas visiones que existían en ese momento dentro del Gobierno para paliar el problema del déficit.

Tres ramas de un mismo árbol
El 2011 se va con tres versiones distintas del proyecto de ley , la original, un segundo texto sustitutivo donde se habían incluido cambios para hacerlo más potable, y una tercera versión, que nació en setiembre, donde las modificaciones fueron profundas.

Los cambios fueron de tal calado, que enfrentaron a la presidenta Laura Chinchilla con parte de su gabinete, por el álgido tema del gravamen a las zonas francas , uno de los 17 puntos que el Partido Acción Ciudadana (PAC), logró incluir en el proyecto.

A cambio el líder de la fuerza rojiamar

illa, Ottón Solís, comprometió los 11 votos de sus diputados . La decisión partió a la bancada en dos grupos , a favor (siete miembros) y en contra (4 legisladores) del paquete de impuestos de Laura Chinchilla.

Por ese pacto, el Gobierno logró que el Parlamento aprobara tramitar por la vía rápida el proyecto de ley . La decisión la tomó el Plenario por abrumadora mayoría el pasado 27 de setiembre, apenas ingresó el nuevo texto del plan tributario a la Secretaría del Directorio Legislativo.

Trámite rápido y resolución
En poco más de un mes, la comisión especial que se creó dictaminó la propuesta.

Sin embargo, al ingresar al Plenario topó con un adversario inesperado: el propio presidente del Directorio Legislativo, Juan Carlos Mendoza, miembro del PAC.

En una polémica resolución, el jerarca argumentó que la vía rápida aprobada en setiembre estaba repleta de errores y vicios que hacían inviable el procedimiento seguido.

Además, culpó al entonces presidente de la comisión, Edgardo Araya del Partido Liberación Nacional (PLN), de haber tomado atribuciones que no le correspondían y que crearon vicios de procedimiento.

Así, Mendoza emitió una resolución que, de inmediato, fue rechazada por el plenario , por lo que el plan fiscal pudo seguir en trámite.

No obstante, los opositores al proyecto alabaron el contenido de la resolución pues, aseguraron, preconstituiría pruebas para que la Sala Constitucional se traiga abajo el plan por albergar inconstitucionalidades en su trámite.

¿Conflicto de intereses?
En un nuevo bache, la comisión especial quedó acéfala la semana pasada, cuando la Procuraduría de la Ética recomendó a la diputada Ileana Brenes del PLN retirarse de la presidencia del órgano.

La diputada es la madre de Francisco Villalobos, Director General de Tributación . Según la Procuraduría, con la renuncia de Brenes se garantizaría la mayor transparencia posible en el trámite del plan fiscal.

Fue la oposición la que solicitó el criterio de la Procuraduría, por considerar que existe un conflicto de intereses en la presidencia de la comisión, por el parentesco de la legisladora con el alto funcionario tributario, parte interesada en que el proyecto se apruebe.

Aún así, el panel terminó el jueves de debatir las 5.488 mociones que reiteraron los diputados para modificar los contenidos del conflictivo proyecto.

Superado ese escollo, el Plenario podría empezar el trámite final de las mociones este martes.

Asesores de la comisión especial calculan que el número de enmiendas que reiterarán los diputados será de una 9.500.

Los funcionarios declararon a EF que es imposible que el Plenario vote esa cantidad de enmiendas en lo que resta del año 2011.

Historia de otro año
Solo si los diputados acordaran un cronograma de sesiones extraordinarias, el plenario podría votar las miles de mociones durante la tercera semana de enero del 2012 , para despejar el camino al primer debate del proyecto para el mes de febrero.
Aún en ese escenario optimista, al plan fiscal le faltaría mucho para ver en definitiva la luz.

El 14 de diciembre la Sala Constitucional aceptó para su estudio dos acciones de inconstitucionalidad del diputado Luis Fishman del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Ese acto del órgano judicial frenó el segundo y último debate del proyecto, hasta tanto los magistrados diluciden si los reclamos de Fishman son válidos o no.

Todos los cálculos proyectan la resolución de la Sala para los próximos dos años , que es el plazo que usualmente consumen los magistrados para resolver acciones de ese tipo.

Así, el plan fiscal cierra su primer año a oscuras , sin claridad en su futuro, y con más amenazas de protestas de parte de los sectores sociales, empresariales y políticos que lo adversan.

El 2012 será el año en que los partidos políticos y los precandidatos empezarán a calentar motores, con la mirada puesta en las elecciones presidenciales del 2 de febrero de 2014.

Todavía no habrá un punto final en el tema tributario, en tanto, Costa Rica seguirá siendo el país latinoamericano con el mayor déficit fiscal.

Por Gerardo Ruiz Ramón
Periódico El Financiero