Fuente: La Prensa Libre

¿Qué se puede esperar de la alianza entre las bancadas del Partido Liberación Nacional (PLN) y la fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC) que permitió la aprobación del Presupuesto Ordinario de la República para el 2016?

Para el politólogo Gustavo Araya, es necesario comprender la alianza en diferentes escenarios.

Primero que las divisiones entre el Gobierno y los actores políticos que incluyen las bancadas legislativas son evidentes.

Esto hace que cada uno de los actores tenga un poder relativo, en algunos casos, bastante bajo. “El Gobierno de por sí está desacreditado popularmente y es claro que ocupa de alianzas para impulsar su propia agenda”, explicó el analista.

Pero Araya cree que estas alianzas son efímeras o coyunturales, y que se basan en temas muy específicos. Ahí es donde entra en esta oportunidad la fracción del PLN, la cual si bien no tiene gran poder, sí posee peso en el escenario del Plenario.

“Esta alianza se da a cambio de algo, la pregunta es qué, por un lado el Gobierno gana porque puede trabajar con algún poco de holgura con este Presupuesto, y el PLN sabe que al estar cerca las elecciones municipales ocupa darle recursos al casi 50 % de las alcaldías que mantiene hoy y que quiere mantener en las elecciones del próximo febrero”, explicó Araya.

Factor Figueres

La otra posibilidad es que exista un acuerdo para aprobar temas de impuestos. 

Por su parte, el politólogo Sergio Araya dice que la presencia del expresidente José María Figueres parece comenzar a tener más peso en las decisiones de la fracción del PLN.

Según Araya, Figueres insiste en argumentar la necesidad de no obstruir la labor del Gobierno, y una forma de hacerlo es dar vía libre a la aprobación del Presupuesto, como sucedió.

“Si uno comienza a atar procedimientos, es viable suponer que esa misma actitud poco intransigente e incluso colaborativa que se dio en la aprobación del Presupuesto se manifieste en la discusión de nuevos impuestos o modificación de los ya existentes”, explicó el analista.

El especialista incluso intuye en los discursos de algunos diputados del PLN, especialmente cuando hacen mención a la promesa de campaña del Presidente de la República de no tocar temas de impuestos en los dos primeros años, que este tiempo ya está terminando. 

“Es altamente probable y manteniendo el discurso que han dicho, que discutir e incluso dar su apoyo a temas de impuesto no es discordante, siempre y cuando no sea en los primeros dos años”, señaló el politólogo. 

Incluso para Gustavo Araya, otro posible acuerdo con el Gobierno se centra en la agenda de seguridad, donde el PLN presentó ayer una agenda de trabajo que busca darle una solución al problema inseguridad del país.

“No sería de extrañar que el PLN busqué liderar las soluciones a este tema, factor que le vendría muy bien en la futuras campañas electorales”, indicó Araya.