Los aportes por el impuesto sobre la renta de los grupos financieros respecto a sus utilidades presentaron grandes diferencias en el 2011.

Mientras algunos tributaron el 88% de sus utilidades, otros pagaron el 8% o quedaron libres de obligaciones.

Los datos provienen de los estados financieros de los grupos que publicó la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Según la Ley Orgánica del Banco Central, el grupo financiero está constituido por una sociedad controladora y por empresas dedicadas a prestar servicios financieros organizadas como sociedades anónimas.

Dichas sociedades son, por ejemplo, bancos, empresas financieras no bancarias, almacenes generales de depósito, puestos de bolsa, sociedades de inversión, empresas de arrendamiento financiero, así como bancos o financieras con domicilio en el extranjero.

Un caso llamativo es el del grupo financiero del Banco Nacional, que tributó en el 2011 un 8% de sus utilidades, por debajo de otros grupos grandes como del Banco de Costa Rica, cuyo aporte representó un 21% de sus ganancias.

Bernardo Alfaro, subgerente de Finanzas y Riesgo del Banco Nacional, justificó ese hecho con el argumento de que en el 2011 la entidad registró un monto considerablemente alto en gastos por estimaciones de créditos incobrables.

“Ese es un gasto deducible del impuesto. Las utilidades se redujeron sustancialmente por ese gasto, y también el impuesto de renta”, explicó Alfaro.

En total, las entidades pagaron en el 2011 cerca de ¢41.000 millones en impuesto sobre la renta, un 26% más respecto al 2010.

¿Qué sucede? Consultado sobre las razones de estas diferencias, Gerardo Corrales, presidente de la Asociación Bancaria Costarricense y gerente de BAC San José, comentó que actualmente los intermediarios financieros no tienen seguridad jurídica sobre la forma de tributar.

Por ejemplo, hay discusión acerca de si los intereses que reciben las entidades por inversiones en el exterior son gravables o no.

“Esas diferencias obedecen a que no ha habido seguridad jurídica de cómo deben tributar los bancos, pero el proyecto actual de Solidaridad Tributaria resuelve el tema al establecer que los bancos, al igual que las empresas, entran en un esquema de renta global”, comentó.

Añadió que la Asociación siempre ha promovido que se implemente la renta global para darles mayor transparencia y estandarizar las metodologías de cálculo del impuesto sobre la renta.

El director general de Tributación, Francisco Villalobos, señaló que a ellos también les ha llamado la atención el tema y por ello formaron un grupo que analiza los indicadores de estas entidades.

Para eso llamarán a algunos bancos, con el propósito de indagar sobre las diferencias.


Patricia Leitón
Periódico La Nación