Con el plan fiscal fuera de agenda, los diputados se quedaron estancados, sin acuerdos para avanzar en la discusión de proyectos de ley de impacto para el país. Los jefes de fracción reconocen el letargo legislativo, a pesar de la agenda de 129 proyectos que tiene convocada el Poder Ejecutivo.

El problema, según opositores y oficialistas, es la falta de acuerdo para llegar a las votaciones.

Aparte del proyecto de ley antifumado y la reforma a la ley del IDA, los legisladores llegan a su curul a discutir en control político, pero su capacidad para aprobar leyes parece atrofiada.

El jefe del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), Luis Gerardo Villanueva, exige mayor capacidad de la oposición para negociar con el Gobierno, pero los opositores hacen el mismo reclamo al líder verdiblanco.

“Estamos en una situación después del plan fiscal en que la posibilidad de negociación hay que volverla a encauzar”, dijo Villanueva.

El presidente del Congreso, Juan Carlos Mendoza, afirma que el Poder Ejecutivo solo centró esfuerzos en el plan fiscal, sin buscar acuerdos en otros proyectos de importancia nacional.

Extraordinario poder. Mientras en la Asamblea Legislativa se complica el lenguaje para llegar a acuerdos, en el Poder Ejecutivo toman distancia y se dan por satisfechos con mantener la agenda llena de proyectos de ley.

Esta situación incomoda a los diputados, que reclaman mayor diálogo a la Casa Presidencial.

El reclamo hacia Zapote se da porque en este momento el Congreso se encuentra en el segundo período de sesiones extraordinarias, que se extiende del 1.° de diciembre al 30 de abril, plazo durante el cual es el Ejecutivo el que tiene el control de la agenda de los diputados.

“El Ejecutivo no ha sabido manejar las extraordinarias”, reclamó Mendoza.

Por su parte, el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, minimiza las críticas y señala la responsabilidad de la Asamblea Legislativa.

“Los diputados tienen trabajo de sobra, lo que noto es una falta de acuerdos”, señaló.

Pero la aclaración no elimina las diferencias y resentimientos.

“Tengo ocho meses de no hablar con el ministro de la Presidencia”, se quejó el jefe del Partido Unidad Social Cristiana, Luis Fishman.

A criterio del jefe del Partido Acción Ciudadana, Manrique Oviedo, las diferencias para negociar también se relacionan con la cercanía de la elección del Directorio legislativo, que será el 1.° de mayo. Ese día, el PLN intentará retomar el control del Congreso, luego de un año de dominio opositor. El 1.° de mayo desvía la atención de los legisladores y el diálogo se dificulta, “no se puede negar”, dijo Oviedo.

Por Esteban Mata
Periódico La Nación