Fuente: Semanario Universidad

El alto déficit financiero más los vencimientos de la deuda suman un 10% del PIB, que sería muy costoso cubrir con deuda interna, explica.

El país se apresta a recibir casi mil millones de dólares (US $995 millones), luego de que el Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó ayer la tercera revisión del programa pactado por la administración Alvarado, más la primera solicitud del nuevo Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad de ese organismo.

El manejo fiscal de los últimos años recibió así un importante respaldo ante la importante mejora alcanzada en el balance de las finanzas públicas, desde la reforma fiscal del 2018.

Esto llevó al exministro de Hacienda de la pasada administración, Elian Villegas, a resaltar los resultados consignados en el último boletín de cifras fiscales de esa entidad, en un artículo publicado en La Nación, la semana pasada, en el cual también abogó para que la Asamblea Legislativa autorice al Ejecutivo emitir hasta US $6.000 millones en “eurobonos”.

Como resultado del fuerte ajuste llevado a cabo, el superávit primario (ingresos por impuestos menos gastos corrientes) a setiembre, fue de un 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB).

La razón deuda/PIB, bajó del 68% registrado el año pasado a un 63,1% del PIB, (4,9 puntos porcentuales ーp.p.ー menos). Además, se logró el menor déficit financiero de los últimos 10 años (₡750.762 millones o un 1,7% del PIB).

Como efecto de todo lo anterior, el riesgo país de Costa Rica hoy está 107 puntos por debajo del promedio regional (EMBI Latam) y 29 puntos por debajo del promedio mundial (EMBI global). “Es decir, estamos mejor que ambos parámetros”, comentó Villegas.

Sin embargo, el exministro también recordó que, a pesar de estos éxitos, el pago de intereses de la deuda alcanzó ₡1.753.627 millones (un 3,9% del PIB), la suma más alta de los últimos 17 años.

Dado el claro mejoramiento de las finanzas públicas, consultamos al ex presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el economista Rodrigo Cubero, acerca de la pertinencia actual de los eurobonos. A continuación, sus respuestas.

Las cifras fiscales del país han mejorado significativamente ¿Sigue siendo necesario que la Asamblea Legislativa autorice al Gobierno emitir eurobonos por US $6.000 millones como propuso la administración Alvarado y ratificó el FMI en su pasada visita?

ーSí, es necesario para el país. El Gobierno tiene un déficit importante y a pesar de que se ha venido reduciendo, es necesario financiarlo. Junto con los vencimientos de deuda en los próximos años, estamos hablando de financiar alrededor del 10% del PIB. Es una suma muy cuantiosa.

Para que el Gobierno no tenga que buscar eso en el mercado doméstico, es importante darle acceso a recursos internacionales como los eurobonos y por supuesto que también a los créditos de apoyo presupuestario de los organismos multilaterales.

Pero los eurobonos permiten, cuando las condiciones financieras internacionales sean mejores a las locales, como ha sido normalmente en los últimos años, que el Gobierno se financie de una forma más barata y que no presione tanto al mercado doméstico.

Además, al reducir la incertidumbre sobre la situación fiscal, mejora la confianza en la economía, en la situación fiscal, reduce las tasas de interés para el Gobierno y para todos los costarricenses y también beneficia el consumo, la inversión, el crecimiento económico y el bienestar.

Es también muy necesario recalcar que es una autorización para emitir los eurobonos en un cronograma de cuatro años, con un máximo de US $1.500 millones por año, no una obligación. Eso quiere decir que, una cuando tenga la autorización, el Gobierno debería considerar cuáles son las condiciones financieras en el mercado internacional en relación con las domésticas y si es conveniente o no salir a hacer la captación internacional y por cuántos montos.

Eso es algo que quedará sujeto a la evaluación de los técnicos de Hacienda con los bancos internacionales de inversión que asesoren al Gobierno en ese esfuerzo. El déficit va a tener que financiarse y si no se hace externamente tendrá que ser con deuda doméstica, de manera que es simplemente una sustitución de una fuente de deuda por otra. Esto no aumenta el tamaño del endeudamiento del Gobierno.

En la Asamblea Legislativa se presentan dos argumentos para oponerse a otorgar la autorización por la totalidad de los US $6.000 millones en eurobonos. El primero tiene que ver con la precaución ante conductas que sugieren que el gobierno podría no ser exigente con la disciplina fiscal. ¿Qué puede decir a esto?

ーSí, es muy necesario, por parte de la Asamblea Legislativa, verificar que se mantenga el compromiso firme con la disciplina fiscal. Pero el Gobierno queda sujeto a esa verificación por dos vías: primero, que el presupuesto ordinario y los extraordinarios pasan por la Contraloría General de la República, la cual tiene que verificar el cumplimiento de la regla fiscal. Eso es fundamental.

Segundo, tienen que pasar por la Asamblea Legislativa misma. De manera que los legisladores tienen, en sí, en el instrumento presupuestario, el control del tamaño total del gasto público y de su asignación, que habrá pasado por el control de la Contraloría.

El diseño institucional en Costa Rica garantiza que los diputados, que en la estructura parlamentaria actual son mayoritariamente de la oposición, tengan la última palabra, el último control sobre cómo se asigna el gasto y el tamaño del gasto.

Es importante que se introduzcan condiciones para las emisiones de eurobonos que vengan en años sucesivos, pero esas condiciones deberían ser el cumplimiento de la regla fiscal y el cumplimiento de las metas con el FMI.

No basta con el cumplimiento de las metas con el FMI, porque estas tienen cierto nivel de holgura. Es importante que, además de eso, se establezca que debe cumplirse estrictamente con la regla fiscal, tal cual se establece hoy para el Gobierno Central.

El segundo argumento es que la autorización de los eurobonos debería condicionarse a la aprobación de proyectos para combatir la evasión fiscal. ¿Qué opina al respecto?

ーEsa reducción ya la estamos viendo con los frutos de la ley 9635 de reforma fiscal. La recaudación ha venido mejorando significativamente. Si vemos lo que se recaudó en el 2018, antes de que entrara en vigor esa ley, en relación con lo que se recauda hoy, estamos hablando de un aumento de más de dos p.p. del PIB.

Eso es mucho más de lo que se esperaba que rindiera. Allí estamos viendo los efectos indirectos del IVA, que introdujo esa reforma fiscal, con la factura electrónica. Eso ha permitido mejorar significativamente la recaudación, ya no solo del IVA, sino también de los impuestos sobre la renta y sobre las aduanas y redunda en una reducción de la evasión.

Si bien es muy importante y necesario que se hagan esfuerzos adicionales para mejorar la recaudación, por ejemplo, con la digitalización del Ministerio de Hacienda, esos esfuerzos deben hacerse en paralelo con la emisión de eurobonos, no condicionar lo uno a lo otro, porque el esfuerzo de mejora en la recaudación y de reducción de la evasión es continuo, de Costa Rica y de todos los países, no se acaba en el tiempo, debe darse todos los días.