Fuente: La República

El Banco Central recortó su Tasa de Política Monetaria de 4% a 3,75%, el nivel más bajo desde el 2017.

Esto le sigue a bajas similares de la Reserva Federal de Estados Unidos y los bancos centrales de algunas economías avanzadas, lo cual amplía el espacio para tener una política monetaria contracíclica en Costa Rica, explicaron.

La alta incertidumbre ante las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China ha incidido sobre las proyecciones de crecimiento de nuestros principales socios comerciales y los flujos de comercio.

Ante esto, el Banco Central Europeo así como las autoridades de Brasil, México, Chile, Perú, Nueva Zelanda, India, Tailandia y Australia también han realizado ajustes.

El recorte en Costa Rica sería el quinto de este año, que empezó con una tasa de 5,25%, ante la desaceleración local y las fuerzas que bajarían el ritmo de la inflación.

“Entre esas fuerzas destacan: el lento crecimiento de la actividad económica y una brecha de producto negativa; una tasa de desempleo superior a la tasa de largo plazo en que se estabilizaría la inflación; y un crecimiento del crédito al sector privado inferior al crecimiento nominal de la economía”, destacó el Banco Central en su comunicado.

El impacto de este tipo de recortes se da de manera lenta, incluso tardando un año para transmitirse a otras tasas del mercado.

El mes pasado el Banco decidió mantener su tasa ante un aumento en la inflación por la entrada del Impuesto al Valor Agregado en julio.

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En cambio, la inflación interanual de 2,86% en agosto se ubicó en un nivel similar al del mes previo y se estima que un 27% de esa variación se explica por el efecto del IVA.

Por lo tanto, la inflación se ubcaría dentro del rango meta para 2019 y 2020, según los modelos de pronóstico.