Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com) Los tres presupuestos extraordinarios impulsados por el gobierno y aprobados por el Congreso en los primeros siete meses del año, así como un total de 8 modificaciones por decreto, incrementaron el déficit fiscal en ¢126.979 millones, lo que equivale a un 0,3% del PIB.

El cálculo lo realizó la Contraloría General de la República, al señalar que los cambios presupuestarios significaron un aumento  de ¢112.587 millones en los ingresos corrientes, en su mayoría explicado por los efectos de las leyes N.º 9371 y N.º 9925.

Además, se ha producido un efecto negativo por el lado de los egresos, pues se generó un gasto adicional por ¢153.343 millones en el gasto corriente, asociado con las transferencias corrientes a la Caja Costarricense del Seguro Social y a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

De acuerdo con la Contraloría, también hubo un egreso adicional por ¢86.223 millones en el gasto de capital.

“Un factor común que explica el detrimento de los resultados fiscales, es el aumento en el gasto distinto a amortización. Al respecto, en el proceso de aprobación de la Ley de presupuesto inicial N.° 9926 los legisladores rebajaron ¢161.486 millones (1,4%) mediante mociones; no obstante, al hacer un ejercicio para comparar los movimientos en cada título, programa y objeto del gasto, se puede observar que de esos rubros se reincorporan gastos por ¢89.606 millones, 55,5% de las rebajas iniciales, en su mayoría en la partida de transferencias corrientes”, indicó la Contraloría.

En términos generales, los cambios en el presupuesto implican que este haya presentado un incremento del 2,1% respecto al monto aprobado inicialmente.

La Contraloría destacó que la incorporación de las leyes que permitieron usar superávits de instituciones en el pago de deuda generó un efecto positivo, al reducir el crecimiento de los resultados deficitarios.