Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com).- El Ministerio de Hacienda publicó la lista actualizada de impuestos vigentes al 13 de mayo del 2021. De acuerdo con el documento*, ciento diez tributos diferentes pesan sobre las espaldas de los ciudadanos y gravan una extensa diversidad de actividades, bienes y servicios.

(Ver documento aqui: https://www.crhoy.com/wp-content/uploads/2021/06/60a282832ae0e_tributos-vig.pdf)

A pesar de la larga lista de impuestos al cobro, de acuerdo con las cifras de recaudación de Hacienda, son solo un puñado de tributos los que verdaderamente acarrean cifras considerables de dinero a las arcas públicas.

Además de los impuestos sobre la renta y sobre el valor agregado (IVA), o del impuesto único sobre los combustibles y el impuesto sobre la propiedad de vehículos, que son algunos de los más importantes en términos de recaudación, en la nómina de gravámenes existentes hay de todo.

Entre los casos más llamativos está el impuesto que recae específicamente sobre los jabones de tocador, o el que se cobra, con una tasa de un 0,2% a cada kilo de alimento terminado o premezcla para la nutrición animal.

Está también el impuesto sobre los casinos y las empresas de enlace de llamadas a a apuestas electrónicas, el impuesto de $1 que se cobra a cada caja de banano de 40 libras netas que exporte el país, el timbre de Gobierno Digital, contribuciones a la seguridad social, una cuota para el Instituto Nacional de Aprendizaje y otra para el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Se cuenta dentro de la lista, además, la contribución de un 5% sobre el total de los sueldos y salarios que se paguen mensualmente a los trabajadores, la cual se destina a financiar el Fondo de Desarrollo y Asignaciones Familiares.

Hay, también, un impuesto de un 0,5% sobre el precio del arroz, otro sobre los licores extranjeros, otro sobre la cerveza nacional y extranjera que va para el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal (IFAM), un impuesto sobre el café que se exporta, otro que se cobra sobre las utilidades que generan las ventas de loterías nacionales.

También existe un tributo de un 25% sobre los ingresos brutos que provengan de la explotación de parques de diversiones de carácter permanente, un pago obligatorio por cada cabeza de ganado que se sacrifique para el consumo interno, así por las exportaciones de ganado bovino, además de un impuesto de ¢25 sobre cada tonelada métrica de carne que se exporte.

Se grava con otro impuesto distinto, además, el destace de ganado vacuno y porcino para consumo nacional y de exportación, y está vigente otro tributo sobre cada kilogramo de ganado en pie exportado.

El impuesto al ruedo existe, además del gravamen sobre la propiedad de vehículos. Ese tributo, según la Ley Nº. 6909, es a favor de las municipalidades del país.

La lista sigue con un tributo equivalente al 1,75% de la facturación mensual por consumo de electricidad que pague cada abonado o consumidor directo de energía eléctrica y el 4% de las primas de todos los seguros que se vendan en el país a favor del  Cuerpo de Bomberos de Costa Rica.

Existe además un timbre para la Asociación “Ciudad de las Niñas”, equivalente a ¢5 que se les cobra a las personas físicas o jurídicas que intervengan en licitaciones privadas y uno de ¢20 para quienes concursen en licitaciones públicas, entre otros.

Desorden

Felipe Guevara, abogado experto en Derecho Tributario, asociado senior en la firma Consortium Legal, considera que la abultada cantidad de impuestos vigentes deja en evidencia el desorden con el que el Estado ha creado las cargas que afectan a los contribuyentes.

Uno de los aspectos que destaca el especialista, es que solo el impuesto sobre la renta, el IVA, el impuesto único sobre los combustibles y las cargas sociales, son los gravámenes que generan ingresos relevantes a las instituciones públicas. El resto de impuestos existen y se cobran, pero acarrean ingresos marginales al Estado.

Con datos a marzo del 2021, el Ministerio de Hacienda reportó que los ingresos tributarios fueron de ¢663.079 millones. Durante el 2020, la cifra fue de ¢496.420 millones, para una variación absoluta de ¢166.659 millones y una variación real de un 33,6%.

En un informe que presenta los ingresos tributarios desagregados en cinco partidas, Hacienda reseñó que un 58,4% de la recaudación de impuestos provino de los tributos sobre ingresos y utilidades, un 36,9% sobre impuestos que gravan bienes y servicios, un 2,9% de aquellos que recaen sobre el comercio exterior y un 1,8% sobre la propiedad de vehículos.

Al ver el desglose, el impuesto sobre las utilidades generó a marzo pasado ¢289.010 millones, mientras que en el 2020 acarreó ¢169.778 millones a Hacienda.

El IVA, en tanto, tuvo una recaudación de ¢161.663 millones en el mismo periodo, mientras que el año pasado recaudó ¢146.885 millones. El impuesto único sobre los combustibles generó ¢44.875 millones a marzo y ¢49.475 millones en el 2020, por citar los ejemplos de tributos más relevantes.

Según la Contraloría, los ingresos corrientes fueron de ¢2.187.604 millones durante los primeros cuatro meses del 2021. De ese total, los ingresos tributarios representaron un 85%.

“Tal cual indicó la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), la presión tributaria para el contribuyente en Costa Rica es muy alta, lo cual puede devenir precisamente de la poca eficacia de este diáspora de tributos y las altas tarifas, sobre todo en el caso de las cargas sociales que son un incentivo perverso a la informalidad”, concluyó el abogado Felipe Guevara.

Entre los más caros

A propósito de la OCDE, club del cual Costa Rica obtuvo su membresía plena en mayo pasado, la Organización señala que el país es el cuarto de sus 38 afiliados con la mayor carga tributaria sobre las empresas.

Colombia, Francia e Italia son los países que superan a Costa Rica en el escalafón de mayores tasas de impuestos y contribuciones de la OCDE.

En el país, una empresa debe tributar un 58,3% de sus beneficios comerciales, sin tomar en cuenta el incremento del peso en las contribuciones que implicó la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas que se aprobó en el Congreso en diciembre del 2018.

Un análisis de la OCDE determinó que la riqueza de los costarricenses es muy reducida en comparación con la de algunos de sus miembros, lo cual echa por tierra la tesis de que aún hay margen en Costa Rica para incrementar más los impuestos.

La Organización ha hecho la recomendación de que se deben reducir las cargas sociales que pagan los patronos, pues estas ya están entre las más altas a nivel mundial.

De esa manera, además, se incentivaría a las empresas a formalizarse, lo cual generaría una mayor recaudación de impuestos al Gobierno.

Por otra parte, sin embargo, la OCDE también ha recomendado al país eliminar algunas de las exenciones tributarias que existen en el país. Por ejemplo, ha dicho que es necesario cobrar el impuesto sobre la renta al aguinaldo y al salario escolar, imponer ese impuesto a las cooperativas

Entre las grandes sacrificadas por la elevada carga impositiva que hay en el país, coinciden varios expertos, están la competitividad y la generación de empleo. La inversión también sufre el golpe de lo que pagan los ciudadanos y las empresas en impuestos y contribuciones.