Fuente: Amelia Rueda

En su primer día de labores del 2022, los diputados aprobaron por unanimidad en segundo debate el expediente 22.424, iniciativa que aplica una reducción del impuesto al gas licuado de petróleo (GLP) se utiliza para cocinar.

El proyecto establece una rebaja al pasar de ¢51.25 a ¢24, el impuesto, lo que significa que el cilindro de 25 libras de este gas bajaría ¢300.

Este cambio se aplicaría por un periodo de seis años, lo que según datos de la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) beneficiaría a poco más de 147 mil hogares y unos 5000 comercios y unas 500 industrias que usan este gas.

Aplicación de forma inmediata

La rebaja se haría de forma inmediata según el transitorio que se indica en el texto que ordena al Ministerio de Hacienda a aplicarla una vez sea publicada en el diario oficial La Gaceta.

La propuesta fue impulsada por el diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Erwen Masís.

“En Costa Rica 147.794 hogares, en condiciones de pobreza, utilizan el gas GLP para cocinar sus alimentos; además de las cafeterías, sodas y restaurantes. Es satisfactorio ver que esta iniciativa camine, pues causará un impacto muy puntual”, comentó Masís.

El GLP es considerado el combustible alternativo más utilizado mundialmente debido al alto rendimiento, lo que lo hace ideal para la industria, producción y transporte. Es versátil y con mayor compatibilidad ambiental, bajar el impuesto hace que este combustible sea más accesible.

La diputada independiente Paola Vega, lamentó que se haya tomado tanto tiempo para aprobar la iniciativa y reclamó al Poder Ejecutivo que lo dejó “dormido” por casi dos meses.

Vega agregó que si bien este gas es un derivado del petróleo y por ello contaminando, esta medida busca hacer una transición adecuada, para que luego del tiempo de rebaja vuelva a modificar su precio y se impulse de forma paralela un plan de descarbonización.

Mientras que la liberacionista Paola Valladares agregó que la rebaja contribuye a la reactivación económica, pero insistió que el impacto es mínimo para las clases más pobres.

El sector turismo es uno de los más beneficiados con esta rebaja ya que algunos vehículos de turismo, urbanos, de transporte público y carros livianos particulares, fueron convertidos de gasolina o diésel a GLP, precisamente por un mayor rendimiento y menor costo.

En materia de transporte, el país ha dado pasos importantes hacia la transición de este tipo de combustible.

Actualmente existen 65 estaciones de servicio que lo distribuyen para el sector transporte.