La zozobra y la sorpresa reinan entre las empresas de casilleros, luego de que el Ministerio de Hacienda dijera que las compras por Internet menores a $500 deben pagar los impuestos aduaneros.

Así lo exteriorizaron representantes de las compañías JetBox, Aerocasillas y SpeedBox y asesores en materia aduanera.

La noche del jueves –un día antes del llamado “viernes negro”– el viceministro de Ingresos de Hacienda, Rowland Espinoza, indicó a La Nación que las compras en línea no están exentas del pago de tributos, contrario a lo que ha ocurrido hasta ahora.

“Cumplimos con el deber de que se cobren y recauden bien los tributos; había una debilidad de controles en la Administración y se están fortaleciendo”, apuntó el viceministro ayer.

Sí pueden gozar del beneficio, añadió, los artículos que, desde el extranjero, envía una persona física (sea un familiar o amigo) y que no superen los $500. Esta exención se aplica una vez cada seis meses.

Posiciones. Óscar Vargas, gerente general de JetBox, y Noel Carboni, asesor en materia aduanera, reconocieron que la noticia los tomó por sorpresa, dado que hasta la fecha la Dirección de Aduanas ha aceptado las exoneraciones de impuestos a las compras en línea a la luz del artículo 93 del Código Aduanero Uniforme Centroamericano (Cauca 3), del cual Costa Rica es signatario y rige desde el 2003.

Dicho artículo indica: “Se consideran pequeños envíos sin carácter comercial las mercancías remitidas del exterior para uso o consumo del destinatario o de su familia, cuya importación estará exenta del pago de derecho, impuestos y demás cargos.

”En la jerga aduanera hay un término llamado ‘actos propios’; esto es, que si la Administración ha venido permitiendo una determinada conducta, no puede echar atrás de un momento a otro, salvo que emita actos administrativos en esa dirección”, explicó Carboni.

El especialista agregó que la legislación no especifica que las compras deben ser enviadas por una persona física.

El viceministro replicó: “Eso no es correcto. Se ha desvirtuado la figura y se ha hecho un uso abusivo de ella para lucrarse”.

A raíz de la incertidumbre, tres firmas de casilleros consultadas por este medio adoptaron sus propias medidas.

En JetBox, Vargas adelantó que las personas que califiquen para ser sujetas de exoneración y no logren el beneficio, la empresa se compromete a traerles el paquete por tan solo $1.

“El beneficio de la exoneración no se lo quitan a las empresas de casilleros, sino a los costarricenses que lo han disfrutado por años amparados a una ley (Cauca)”, dijo el ejecutivo.

En Aerocasillas, sus ejecutivos indicaron que ellos continúan con el procedimiento normal hasta tanto sean “informados de manera oficial”, dijo su gerente general, Jeffrey Duchesneau. Agregó: “Somos respetuosos de la ley y la cumpliremos al pie de la letra, pero hasta ahora no hemos sido informados oficialmente”.

Luby Brenes, de SpeedBox, manifestó que su representada decidió congelar las solicitudes de exoneración hasta tanto “no se aclaren las dudas existentes”.

“Lo que sí queda claro es que estos cambios deben hacerse con anticipación, porque cosas que se han venido haciendo por años no pueden cambiar de la noche a la mañana”, apuntó Brenes.



Por Sergio Arce

Periódico La Nación