El Congreso aprobó esta mañana una ley que renueva el recorte de impuestos a la nómina para unos 160 millones de trabajadores y las prestaciones por desocupación para otros millones de personas, respaldando uno de los principales puntos en la agenda de empleos del presidente Barack Obama.

Se espera que el presidente firme la ley de $143.000 millones en cuanto regrese de una corta gira por la costa oeste.

Bajo la ley, los trabajadores continuarán recibiendo un incremento de 2% en sus cheques, y los desempleados por más de seis meses mantendrán prestaciones de unos $300 a la semana _ pasos que Obama opina apoyarán la frágil recuperación de la peor crisis económica sufrida por el país desde la Gran Depresión.

La aprobación de la medida le da a Obama una victoria, pese a objeciones de republicanos que se oponían, pero estaban deseosos de eliminar el tema de la agenda de un año electoral.

Además, despeja un dolor de cabeza para los representantes republicanos, que en diciembre bloquearon una extensión de dos meses al recorte de impuestos a la nómina y los pagos por desempleo, para retractarse rápidamente bajo presiones de líderes republicanos y conservadores en todo el país.

Con esa experiencia, los republicanos parecieron listos para dejar la pelea atrás y cambiar de tema para el resto del año.

Somos tontos, pero no somos estúpidos, dijo el senador republicano John McCain en declaraciones a reporteros tras votar. No queríamos que se repitiese la debacle de diciembre. No es nada tan complicado.

Los republicanos dijeron que el acuerdo final, cambiado significativamente respecto a una medida respaldada por el tea party que fue aprobada en diciembre, fue lo mejor que pudieron obtener.

Pero muchos legisladores republicanos expresaron su malestar porque la medida va a aumentar el déficit federal, y dijeron que dudaban que estimulase mucho la economía.

En una victoria para los republicanos, la cobertura para los desempleados por largo tiempo va a ser recortada del máximo actual de 99 semanas a 73 semanas para este otoño en los estados con los peores mercados laborales.

Según el acuerdo alcanzado esta semana para mantener una reducción en los impuestos de la seguridad social que pagan los contribuyentes y las empresas, por el resto del 2012, las prestaciones por paro de aquellos desempleados más de seis meses serán reducidos gradualmente.

El presente cupo máximo de 99 semanas de ayuda será reducido gradualmente a 73 semanas para septiembre. Para los residentes del país, salvo en 12 estados con los mayores índices de desempleo, los beneficios serán eliminados tras semanas.

Los demócratas habían esperado acercarse lo más posible a su objetivo de 99 semanas, considerando que esos beneficios son críticos para muchas personas y contribuyen a fomentar el desarrollo económico. Los republicanos deseaban reducir la cuota máxima a 59 semanas, alegando que muchas personas no se afanan por buscar trabajo hasta que dejan de recibir cheques del resto de los contribuyentes.

El acuerdo permitiría a ambos partidos declararse victoriosos: Los demócratas pueden jactarse de haber preservado el programa por otro año, mientras que los republicanos pueden alardear de haber logrado una gran victoria al obtener concesiones importantes con el acorte de la duración del programa.

El 43% de casi 13 millones de parados llevan sin trabajar más de seis meses, el doble que en otras recesiones económicas desde la Gran Depresión. Si el Congreso no hubiera llegado a un acuerdo para reautorizar el programa, un millón de personas habría perdido sus beneficios el próximo mes.

No es perfecto ni de lejos, pero parece ser un enfoque responsable al presente problema del desempleo de larga duración, dijo el abogado George Wentworth, de la entidad activista National Employment Law Project que respalda los pagos dilatados.

No fue aclarado cuántas personas perderán beneficios dentro de unos meses bajo este plan. En la actualidad 22 estados ofrecen prestaciones durante 93 semanas largas por seguro de paro; pero sólo 18 ofrecen 99 semanas, máximo permitido. El desempleado medio recibe menos de $300 a la semana en pagos.

Según Wentworth, la reducción gradual aminorará las consecuencias del ajuste entre los que dependen de los beneficios.

Por periódico La Nación