La Cámara de Representantes de EE. UU. rechazó ayer ampliar en dos meses los recortes de impuestos a la nómina para unos 160 millones de personas y que vencen a finales de este mes.

Tal como estaba previsto y en desafío a los llamamientos de la Casa Blanca, la Cámara de Representantes, bajo control republicano, rechazó la extensión a los recortes de impuestos a la nómina que el Senado aprobó el sábado pasado.

Los impuestos a la nómina, que financian el sistema de seguridad social, se recaudan de los primeros $106.800 de ingresos salariales. Por ello, una reducción de impuestos beneficia principalmente a personas de ingresos bajos y medios.

Por ahora, ninguno de los dos partidos piensa ceder en torno al asunto, a 11 días de que venzan los recortes de impuestos a la nómina.

Reacciones. El presidente, Barack Obama, instó al presidente de la Cámara Baja, el republicano John Boehner y a sus correligionarios a aprobar la prórroga, que avaló el Senado (control demócrata) el sábado pasado.

“Seamos claros: el acuerdo bipartidista del sábado es la única forma viable de evitar un aumento de impuestos el 1.° de enero”, dijo.

Pero Boehner considera que los recortes deben extenderse por un año, porque la prórroga de dos meses crea “incertidumbre” en momentos en que el sector privado necesita alicientes para crear más empleos.

El senador demócrata de Nueva Jersey, Bob Menéndez, calificó de “vergonzosas” las acciones de los republicanos en la Cámara Baja.

Si el Congreso no se pone de acuerdo antes del próximo 31 de diciembre, unos 160 millones de estadounidenses, incluyendo 25 millones de hispanos, verán un aumento de impuestos a la nómina en 2012, con una subida promedio de, al menos, $1.000. Además, cerca de dos millones de personas podrían perder sus subsidios de desempleo.

EFE
Periódico La Nación