Fuente: La República

A pesar de ser un problema reconocido en el país, la informalidad de Costa Rica es la menor del resto de Centroamérica, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Más de un millón de personas trabajan en la informalidad en Costa Rica; incluso, con, por ejemplo, unos 147 mil trabajadores de 60 años o más que laboran en la informalidad, en datos del INEC.

Sin embargo, en estimaciones del BID, en algunos países de la región, dos terceras partes de los trabajadores laboran en la economía informal.

Asimismo, si bien la informalidad está relacionada con el ingreso, aunque con heterogeneidad, en los países de la región, el porcentaje de hogares que forman parte de la economía informal es grande, incluso en el estrato alto de ingresos.

Por ejemplo, en el quintil más alto de ingresos, 38% de los trabajadores en El Salvador se encuentran en situación de informalidad y 39%, en el caso de México.

Esto representa un reto para el cobro de impuestos, pues se calcula que el pago de contribuciones podría aumentar hasta un 21,2% si se lograran cobrar en la economía informal.

Sin embargo, en el caso de Costa Rica, una proporción relevante de la recaudación se realiza por medio de las contribuciones sociales; de esta manera, el efecto que tiene la informalidad sobre la recaudación es mucho mayor cuando se consideran contribuciones que cuando se considera, por ejemplo, el impuesto sobre la renta.

Por ejemplo, los individuos que tienen ingresos suficientemente grandes para pagar el impuesto a la renta, pero que no lo pagan por ser informales, representan apenas alrededor del 1,5% del total, por lo que la recaudación prácticamente.