Fuente: CRHoy.com

Con una puntuación de 66,9 Costa Rica se ubica en el puesto 53 (de un total de 178 países evaluados) en el índice anual de Libertad Económica, que elabora la Fundación Heritage en mancuerna con The Wall Street Journal.

Esta puntuación coloca al país dentro del grupo de naciones con una economía “moderadamente libre”.

Por encima están los territorios totalmente libres como Hong Kong, Singapur y Australia (respectivamente), los mayoritariamente libres (Chile -puesto 7-, Santa Lucía -lugar 33- y Colombia -puesto 34- son los únicos tres latinoamericanos y del Caribe en esa categoría), moderadamente libre, mayoritariamente poco libre, represivos y los no ranqueados.

En relación con el año pasado, Costa Rica perdió 0,1 puntos por sus bajonazos en categorías como gastos gubernamentales, libertad fiscal y libertad comercial, entre otros.

Subió en otras como libertad frente a la corrupción, libertad monetaria y libertad de negocios , y se mantuvo estable en derechos de propiedad, libertad financiera y libertad para las inversiones.

A nivel de Latinoamérica y el Caribe, Costa Rica está en la posición 9, por debajo de Chile, Santa Lucía, Colombia, Bahamas, Uruguay, Barbados, Perú y San Vicente.

Sobre el país, esto dice el informe: “Costa Rica continúa retrasada en promover un marco de ley efectivo. El sistema judicial, aunque transparente, permanece vulnerable a la interferencia política, y los derechos de propiedad no son protegidos de manera sólida. La corrupción prolongada mina la necesidad de contar con una actividad económica vibrante”.

Reacciones locales

Gilberto Serrano, presidente de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), expresó en una breve declaración escrita: “Es claro que se tienen tareas pendientes en diferentes áreas; particularmente en el acceso al financiamiento, donde se debe continuar con los esfuerzos para lograr la simplificación de trámites y ajustar la regulación”?.

El economista Oswald Céspedes coincidió con Serrano en que Costa Rica debe mejorar en áreas como la tramitología, en vista de que se convierte en un cuello de botella para la competitividad.

Mario Montero, vicepresidente de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria, aseguró que el país tienen condiciones limitadas, como “un Estado excesivamente regulador”, y que afectan la competitividad del país y su clima de negocios.

Céspedes, sin embargo, fue más allá y aseguró que Costa Rica debe meterle el diente al tema fiscal, en vista de que es el principal talón de Aquiles para lograr reducir los huecos en las finanzas públicas.

El tema no solo preocupa localmente -como por ejemplo a la Contraloría General de la República- sino también internacionalmente: para este 2014 se estima que el déficit fiscal se coma el 6% del Producto Interno Bruto del país.

Otro de los temas que preocupa es que la carga tributaria se ha estancado en un 13,3 por ciento del PIB en los últimos años, ante lo cual, se impone cobrar eficientemente los impuestos, reducir la evasión y revisar el sistema tributario.

El economista acotó que es importante atender este problema porque, dijo, en la medida de que el estado central disponga de menos recursos, tampoco se podrán atender adecuadamente programas de lucha contra la pobreza, y el país seguirá arrastrando -además- con un desempleo que roza el 10%.

El tema de las trabas del país en materia de competencia y clima de negocios también ha sido tema de señalamiento en informes como el que elabora el Foro Económico Mundial.

Precisamente, en su última valoración -en la que el país subió tres puestos- se llama la atención en temas como el desperdicio de recursos públicos, los altos costos del crimen y la violencia, la deficiencia en puertos y ferrocarriles, la dificultad de acceso al crédito y para abrir un negocio.

Al cierre de edición no fue posible obtener una reacción del Gobierno.