Fuente: La República

Después de un traspié para este año, Costa Rica retomó el camino de la recuperación fiscal y gracias al crecimiento de los nuevos ingresos -principalmente IVA y renta - volverá a financiar la mayoría de su presupuesto con los tributos existentes y no con más y más deuda.

El plan de gastos del otro año será de ¢11,5 billones y un 52,8% del financiamiento será por la vía de impuestos y el restante 47,2% corresponderá a nueva deuda.

Se trata de una clara mejoría con respecto al plan de gastos para el 2021, el cual, se financió en un 54,9% con deuda y tan solo con un 45,1% de tributos.

Esto implica que el país volvió a inclinar la balanza a su favor, tras un año muy duro por la Covid-19 y las diversas restricciones al comercio.

El cambio de rumbo se da gracias al crecimiento proyectado de 2,8% en los ingresos por impuestos, en gran parte debido a los ¢2 billones que se obtendrían de la renta y a ¢1,9 billones adicionales del IVA.

Sin embargo, lo más importante es que significaría una clara señal de que Costa Rica avanza por la senda correcta para mitigar el impacto del déficit y superar las complicaciones económicas que se derivaron de la Covid-19.

Y es que, por ejemplo, tan solo en julio los ingresos totales mostraron un crecimiento de 36,51% con respecto al mismo periodo del año pasado.

A nivel tributario, los ingresos ese mes representaron ¢3 billones; es decir, un aumento de ¢773 mil millones con respecto al año previo, a la vez que se registró como la cifra más alta de los últimos 15 años.

Otra noticia positiva del proyecto de presupuesto, es que por segundo año consecutivo hay reducción en el gasto primario como proporción del PIB, pasando del 16,8% al 16,1% del PIB.

Asimismo, el gasto total podía crecer hasta un 1,96% por la regla fiscal, pero en el presupuesto se fijó que el crecimiento sea de 1,82% en comparación con el 2021.

Pese a todas las buenas noticias, aún genera preocupación el saber hacia dónde se dirigirán los recursos y es ahí donde la oposición iniciará un estira y encoge con el gobierno de Carlos Alvarado para rebajar aún más el gasto.

De momento, la tajada más grande se la llevará el honrar el servicio de la deuda; al consumir el 43,4% de los recursos que se utilizarán para el pago de intereses y de amortización.

Por lo tanto, entre los aspectos en los cuales pondrán la lupa los diputados es la gestión de deuda.

Esto ya que, sin ir muy largo, ya se tiene un 48% del presupuesto 2021 ejecutado en lo que va del año y los vencimientos de deuda entre octubre y febrero ascienden a $2.191 millones, hizo notar Silvia Hernández, presidente de la Asamblea Legislativa.

El resto del dinero se dirigirá a ministerios, órganos desconcentrados y Presidencia (41,7%), pensiones (9,7%), Poder Judicial (4,1%), Poder Legislativo (0,7%) y Tribunal Supremo de Elecciones (0,4%).

¿Qué sigue?

Este es el orden de eventos que debe seguir el presupuesto hasta su aprobación

Eventos

  Comisión de Asuntos de Hacendarios designa una Subcomisión
  Primera sesión post 1 de setiembre
  Subcomisión rinde informe
  1 de octubre
  Presentación de mociones
  A más tardar el 15 de octubre
  Votación del proyecto en Comisión de Hacendarios
  20 de octubre
  Dictamen sobre el proyecto
  25 de octubre
  Trámite en primer debate en el Plenario
  27 de noviembre
  Trámite en segundo debate en el Plenario
  29 de noviembre

Atención

En el proyecto de ley de presupuesto 2022 se incluyen ¢5 billones para el pago de la deuda pública, lo que equivale a dirigir:

Por Mes ¢416,4 Miles de millones
Por Día ¢13,9 Miles de millones
Por Hora ¢578,4 Millones
Por Minuto ¢9,6 Millones
Por Segundo ¢160,7 Mil