Fuente: La Nación

La invasión de Rusia a Ucrania tuvo repercusiones inmediatas en los mercados internacionales, desde un incremento en el precio internacional del petróleo, caídas en las principales bolsas de países desarrollados, hasta altas dosis de incertidumbre económica que movieron a los inversionistas a refugiarse en instrumentos financieros más seguros, como el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años y metales como el oro.

El conflicto bélico y los movimientos financieros que se deriven tendrían una repercusión en la economía costarricense, en especial por la influencia que tendría el incremento de los precios de los combustibles debido al alza la cotización de los futuros del barril del petróleo.

Economistas consultados por La Nación coincidieron en que el efecto inflacionario generado por los hidrocarburos implicaría presiones para el tipo de cambio, dado que se requieren más dólares para comprar la misma cantidad de combustibles. El encarecimiento de los derivados del crudo, junto con el aumento del tipo de cambio, producirían mayores presiones inflacionarias, lo cual llevaría al Banco Central a elevar su tasa de política monetaria (TPM) para cumplir con la meta de inflación del 3%.

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) advirtió, en un comunicado de prensa, de que las hostilidades en Ucrania afectarán a países importadores, como Costa Rica, donde los efectos en el precio final de los combustibles se verán en un mes.

“El conflicto genera una mayor incertidumbre en el mercado petrolero internacional lo cual trae alzas en los precios que ya se reflejan. También existen presiones sobre tipo de cambio porque se fortalece el dólar a nivel internacional. El panorama es muy complicado. El día de hoy (jueves) es el primero de la fórmula de precios (para el estudio extraordinario) que se calculará el día 11 de marzo y tenemos una situación de alza fuerte“, explicó Freddy Martínez, jefe del Departamento de Estudios Económicos y Financieros.

Efectos externos inmediatos

El primer efecto de la invasión fue que los dos principales indicadores de precios internacionales de hidrocarburos superaron los $100 por barril, el mayor costo desde el 2014, aunque posteriormente redujeron el precio. El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en abril subía un 8,59%, hasta $100,01, y finalizó la jornada en $92,81. En tanto, el Brent del Mar del Norte para el mismo mes aumentaba 8,76%, a $105,28, pero se moderó al cierre del día y cerró en $99,08, informó la agencia AFP.

Las tensiones internacionales provocan también que los inversionistas compren bonos del Tesoro de los Estados Unidos, por ejemplo, la emisión a 10 años que sirve de referencia, reportó una baja en el rendimiento de 0,04 puntos básicos hasta los 1,929%, mientras que el precio el bono se elevó por la relación inversa. Mientras, el oro subió un 2,43%, hasta los $1.955,47 a onza.

“El vuelo hacia la calidad (flight to quality en inglés) se produce cuando los inversionistas cambian su asignación de activos de inversiones riesgosas a otras seguras (…) La incertidumbre en los mercados financieros internacionales suele provocar este comportamiento de rebaño”, explicó Melvin Garita, gerente de BN Valores, sobre el actual movimiento en los mercados externos.

Para Daniel Ortiz, economista y director de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), los ataques provocarían un menor crecimiento global y una corrección en la recuperación mostrada en los mercados financieros, en los últimos meses, conforme se apliquen las sanciones estadounidenses y europeas.

Ortiz recordó que Rusia es uno de los principales suplidores de gas en Europa y tiene un rol relevante en la industria de los metales como níquel, aluminio y paladio. “Los precios de estos commodities han estado incrementándose durante el año y ahora es probable que lo hagan aún más”, dijo.

La duración del conflicto también provocaría que la Reserva Federal de EE. UU. (la FED) tome decisiones en su política monetaria. “La Reserva Federal será cauta, pienso que sí subirá sus tasas en marzo (por las presiones inflacionarias), pero el movimiento no será abrupto. Si el conflicto se extiende y afecta la economía, la FED podría poner una pausa en la subida de intereses”, consideró Freddy Quesada, gerente de INS Valores.

Repercusión en Costa Rica

En el caso de Costa Rica, el movimiento internacional de los inversionistas a instrumentos más seguros generó una reducción en el precio de hasta dos puntos porcentuales en los eurobonos ticos, principalmente en las emisiones de largo plazo, confirmó Freddy Quesada.

El precio de los bonos internacionales de Costa Rica se redujo entre 0,50 y 2,16 puntos porcentuales durante este jueves. Por ejemplo, la emisión con vencimiento al 2031 pasó de 100,37%, este miércoles, a 98,22%, es decir, una caída de 2,16 puntos en un solo día, según los datos de INS Valores.

Esta situación fue una de las primeras, pero se prevén más. Olman Segura, director del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe), de la Universidad Nacional, dijo que el aumento internacional del petróleo supondría un incremento en precios agrícolas y de transporte público.

“Los costos de producción se aumentarán lo cual generará un alza de los precios porque la demanda será la misma. Ucrania y Rusia exportan alrededor del 25% del trigo a nivel mundial, y del 13% del maíz, esto impactará a las panaderías”, destacó Segura. Este economista dijo que el aumento en los costos de los granos tendrá implicaciones para otros productos porque el pollo y cerdo consumen derivados del del maíz y el trigo.

Estos ajustes significarían un ascenso en la inflación de Costa Rica. “La presión inflacionaria de commodities ya en estos momentos genera un aumento en expectativas de inflación por estas tensiones, por lo que esos efectos deberán ser considerados por los bancos centrales alrededor del mundo para ajustar su política monetaria, incluido el de Costa Rica”, expresó el gerente de BN Valores.

El director de Cefsa, Daniel Ortiz, recordó que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) previó en el Informe de Política Monetaria mayores riesgos en inflación, y el contexto actual eleva la presión al aumento de tasas. A mediados de diciembre, el BCCR subió la TPM de 0,75% a 1,25% y, para enero, volvió a elevarla, para llevarla a 1,75%.

El economista Vidal Villalobos coincidió en que el incremento en hidrocarburos elevará la factura petrolera del país, lo cual generaría la demanda de más dólares para pagar un costo mayor, por la importación de los mismos combustibles.

* Nota del redactor: Este artículo se actualizó a las 4:33 p. m. con los precios de cierre del bono a 10 años del Tesoro de EE. UU., el barril del WTI y el de Brent.