Fuente: La Nación

La declaración jurada del impuesto sobre la renta del periodo fiscal más reciente se convertirá en un requisito para algunas empresas al momento de solicitar un crédito en la banca.

La medida aplicará para las compañías que tienen un buen récord crediticio, un bajo riesgo cambiario en caso de abruptas modificaciones en el precio del dólar y que cuenten con estados financieros auditados.

Este será un requisito obligatorio en el análisis de la capacidad de pago de estos clientes corporativos en todas las instituciones financieras. Así lo dicta la reforma al Reglamento sobre la Calificación de los Deudores, que rige desde el 17 de junio.

La declaración tributaria será indispensable para estudiar las solicitudes de préstamo empresarial y se aplicará solo a las nuevas operaciones de crédito, indica la normativa.

Los bancos, cooperativas, mutuales y financieras están obligados a pedir dicho requisito a sus clientes corporativos.

Javier Cascante, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), dijo que con la reforma normativa, se fomenta la transparencia y confianza de la información financiera de las empresas.

“Pedir la declaración del impuesto sobre la renta es una sana práctica para poder analizar el origen de los fondos. Si una empresa dice ‘tengo tales niveles de ingresos’, una manera de corroborar que son reales es la declaración de renta. El objetivo es de análisis de los clientes, no que los bancos se conviertan en un auxiliar tributario”, dijo Cascante.

Crítica. El nuevo requisito generó malestar entre dirigentes bancarios desde que fue enviado a consulta por parte del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).

Banqueros consultados por La Nación coincidieron en que exigir el documento hará complejo el otorgamiento de líneas de crédito al sector empresarial.

“El nuevo requerimiento no va en línea con el objetivo de simplificación de trámites. Obviamente, al hacerlo obligatorio, se agrega un mayor grado de complejidad operativa para las entidades bancarias y en el trámite crediticio”, aseguró Ana Isabel Cortés, directora ejecutiva de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC).

Para Annabelle Ortega, directora ejecutiva de la Cámara de Bancos, pedir la declaración tributaria no es congruente con la filosofía de supervisión basada en riesgos promovida por el Conassif y la Sugef.

“No resulta conveniente establecer a los clientes una mediada como esta que no tiene vinculación directa con la capacidad de pago de los clientes, ni con el quehacer y competencia de los operadores bancarios y financieros”, enfatizó Ortega.

La dirigente enfatizó que la declaración de renta se exigirá a los clientes que tienen buen récord crediticio y holgura de pago.

Gilberth Barrantes, gerente Corporativo de Riesgo del Banco de Costa Rica, dijo que será difícil prever la reacción de los clientes ante el novedoso requisito.

“La normativa establece que si no se presenta la declaración de la renta, no se puede calificar a un deudor”, detalló Barrantes.