Fuente: La Prensa Libre

El déficit fiscal continúa creciendo y la diferencia entre los ingresos y los gastos es superior a la cifra del año anterior.

El faltante de dinero acumulado entre enero y setiembre llegó a ¢1,2 billones lo que representa un 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los datos fueron dados a conocer por el Ministerio de Hacienda como parte de la actualización de las cifras fiscales por mes.

En comparación con el año anterior, se evidenció un aumento del 0,6%, por lo que las autoridades de Hacienda urgieron, una vez más, la necesidad de aprobar el plan fiscal.

Fernando Rodríguez, ministro a.i de Hacienda, explicó que la razón por la que hay un mayor déficit obedece al incremento en el costo financiero de la deuda, es decir, el pago de intereses.

También se presentó un aumento en el gasto de capital, luego de pasar de 0,8% a 1,0% del PIB, mientras que las transferencias aumentaron del 5,4% a 5,5% de la producción nacional.

“Como lo hemos venido reiterando, de no tomar decisiones que nos permitan ir resolviendo el problema fiscal, los intereses seguirán ganando participación, debido al crecimiento en el saldo de la deuda. La mitad del aumento en el déficit obedece a este rubro.

Aún con los esfuerzos que seguimos haciendo para evitarlo, la situación fiscal sigue deteriorándose. A ello debemos sumar las serias consecuencias de los eventos climatológicos, que requerirán de nuevos recursos en montos importantes para ser atendidos, que no estaban presupuestados”, señaló Rodríguez.

Con respecto a las remuneraciones, se dio una desaceleración al pasar de un 5% del PIB en setiembre del 2016 a un 4,9% en el 2017.

Ingresos

En el ámbito de los ingresos, bajaron en el último año, al pasar de 8,8% a 6,1%, producto de una desaceleración en la importación de vehículos.

De acuerdo con Hacienda, dicha baja se ve reflejada en la recaudación del impuesto general de las ventas y del selectivo de consumo.

Rodríguez urgió más esfuerzos para concentrarse en la mayor de la recaudación tributaria por el bienestar de Costa Rica.

“La urgencia se hace cada vez mayor, hoy más que nunca debemos buscar las opciones que doten al Gobierno de nuevos ingresos que permitan dar operatividad al Estado.

Además, reconstruir la infraestructura afectada y devolver las condiciones necesarias a las poblaciones afectas por los desastres naturales, para que se levanten y salgan adelante”, aseguró.

El Banco Central había proyectado un déficit fiscal que superara el 6% del Producto Interno Bruto (PIB).