Fuente: El Páis

Debido al interés costarricense por implementar el uso de vehículos eléctricos pero ante el inconveniente de los altos precios para la compra en el mercado, los diputados de la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa analizan un proyecto que pretende exonerar de impuestos a este tipo de autos.

Estimular la compra de vehículos eléctricos con el fin de disminuir el consumo de combustibles fósiles y por ende la contaminación y la factura petrolera, es el objetivo del expediente 19744, Ley de Incentivos y Promoción para el Transporte Eléctrico, según explicó Allan Blanco Coto,Director de Transporte Eléctrico de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).

Blanco Coto destacó que los autos eléctricos son unos 8 mil dólares más caros que los automóviles estándar por lo que una solución sería eliminarlos del cobro del impuesto selectivo de consumo, el impuesto de ventas, el impuesto aduanal y parcialmente del derecho de circulación.

El jerarca institucional manifestó que la infraestructura que se necesita para echar a andar vehículos eléctricos en el país, ya está caminando, producto de diferentes esfuerzos que están realizando instituciones en todo el país.

Así mismo comentó que hay iniciativas privadas para contar con centros de cargas para autos eléctricos y para el mes de agosto se podrían incorporar empresas distribuidoras de carros.

A partir de datos discutidos en la sesión legislativa, Costa Rica tiene un liderazgo en materia ambiental, sin embargo el sector transporte es responsable de las dos terceras partes del consumo de hidrocarburos y del 34% de las emisiones totales del país, datos corroborados por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), razón por la cual se está atrasando en este ámbito.

  El INEC por su parte destaca que Gran Área Metropolitana representa el 4% del territorio nacional, donde se concentra el 75% de la flota vehicular, 70% de la industria nacional y 60% de la población del país.

El proyecto propone que en un plazo de cinco años se establezcan una serie de incentivos y obligaciones por parte de la Administración Pública, las casas importadoras de vehículos y las empresas distribuidoras de electricidad, que permitan sustituir la flota vehicular actual, la cual como se indicó para el 2014 fue de 1.399.082 vehículos impulsados por combustibles no renovables, a otros movidos por energía eléctrica, la cual es casi 100% renovable.