La Asamblea nacional francesa aprobó la noche de hoy la tasa a las transacciones financieras promovida por el presidente Nicolas Sarkozy y que entrará en vigor en agosto, únicamente en Francia, aunque el gobierno espera que se extienda a una decena de países europeos.

La medida, incorporada al proyecto de ley de presupuesto de 2012, prevé la creación de una tasa de 0,1% a los intercambios de acciones de empresas con sede social en Francia y cuya capitalización bursátil supera 1.000 millones de euros.

El gravamen apunta también a los “Credit Default Swaps” (CDS) “al descubierto”, los productos financieros derivados que actúan como un seguro para los propietarios de títulos de deuda, que han sido acusados de favorecer la especulación con la deuda de los Estados, y al “comercio de alta frecuencia”, que reposa en los intercambios efectuados en nanosegundos, por ordenador.

La ley, aprobada en la cámara de diputados, será tratada en el Senado a fines de febrero o principios de marzo. La oposición socialista, que controla la cámara alta, es favorable a esta tasa, menos ambiciosa que la que estudia la Unión Europea, por lo que la medida podría ser adoptada rápidamente para una aplicación a partir del 1 de agosto.

Nicolas Sarkozy, candidato a su reelección en la presidencial de abril y mayo, decidió no esperar a los otros países europeos para instaurar este gravamen.

“Cuando la tasa europea esté finalizada, evidentemente reemplazará la tasa que se propone hoy, pero Francia habrá sido el primer país en adoptar este dispositivo”, dijo el ministro de Economía François Baroin recordando que con la medida se esperan ingresos en las arcas estatales por 1.000 millones de euros.

Bruselas ha pergeñado una propuesta que pretende gravar con el 0,1% a los intercambios de acciones y títulos y del 0,01% a los productos derivados, que aportaría, en toda la Unión Europea, 57.000 millones de euros anuales. En este proyecto, la parte francesa se eleva a 7.000 millones de euros, según los cálculos de la Comisión europea.

Periódico La Nación