Fuente: La República

Un presupuesto que refleje o se ajuste a una estrategia orientada a la contención del gasto, que invierta recursos en la lucha contra el fraude tributario, la consolidación fiscal y una mejor gestión de la deuda pública, es lo que demandan los diputados de oposición al presidente Rodrigo Chaves a una semana de que el plan del gastos del 2023 llegue al parlamento para su análisis.

La disciplina fiscal que esperan los diputados tiene como objetivo evitar el abismo financiero en que los dos gobiernos PAC metieron a Costa Rica, según David Segura, parlamentario de Nueva República.

Asimismo, la presentación del plan de gastos del 2023 será una prueba de fuego para Chaves, ya que al fin quedarán al descubierto sus intenciones de contener el gasto público, o bien, abrir la llave de la inversión.

“Con respecto a la aplicación de la regla fiscal, actualmente nos encontramos en una situación económica y fiscal muy compleja, por lo tanto, la aplicación referente a la regla fiscal debería de darse lo más estricta posible sobre el gasto corriente, analizando casos muy específicos en los cuales su aplicación resulte contraproducente”, dijo Felipe García, diputado de la Unidad.

En los últimos meses, el mandatario ha promovido el cálculo del plan de gastos utilizando el presupuesto nominal y no el presupuesto ejecutado, lo que implica una diferencia de ¢400 mil millones.

La diferencia entre Chaves y Marta Acosta, contralora general por este tema, hizo que se judicializara el diferendo, a la vez, que los diputados tendrán que analizar este tema y tomar una decisión.

“La Contraloría presentó un proceso contencioso administrativo con el propósito de suspender la aplicación del decreto ejecutivo que dispone que la regla fiscal debe calcularse sobre el presupuesto aprobado. Esta diputada será respetuosa de lo que en definitiva se resuelva en la vía judicial. En cuanto a los potenciales recortes que esta fracción proponga, es algo que todavía no hemos discutido”, dijo Paulina Ramírez del PLN.

Cautela

Los diputados de oposición son cautelosos en torno al presupuesto del 2023, a la espera de conocer las intenciones del presidente Rodrigo Chaves.

Felipe García
Diputado
PUSC

Esperamos se presente un presupuesto ordinario austero, equilibrado, acorde a la situación fiscal del país pero que garantice las condiciones mínimas para el funcionamiento de las instituciones y programas sociales.

Con respecto a la aplicación de la regla fiscal, actualmente nos encontramos en una situación económica y fiscal muy compleja, por lo tanto, la aplicación referente a la regla fiscal debería de darse lo más estricta posible sobre el gasto corriente, analizando casos muy específicos en los cuales su aplicación resulte contraproducente.

Paulina Ramírez
Diputada
PLN

Espero que el Poder Ejecutivo presente un presupuesto ordinario 2023 que financie completamente los principales programas sociales de este país, sin perjuicio de una mayor asignación de recursos para gasto de capital con el fin de incentivar la inversión, el empleo y la reactivación económica.

En términos generales, espero un plan de gastos que refleje o se ajuste a una estrategia orientada a la contención del gasto, “lucha contra el fraude tributario”, la consolidación fiscal y una mejor gestión de la deuda pública.

En cuanto a posibles recortes, es algo que no hemos conversado aún.

David Segura
Diputado
Nueva República

Le pedimos al presidente que aplique una sana disciplina fiscal sin sacrificar los rubros presupuestarios que sean clave para generar reactivación económica y desarrollo humano. No podemos seguir bajando al sótano de la irresponsabilidad presupuestaria de los últimos gobiernos, la cual, tiene al país al borde del abismo financiero.

Todos sabemos que el presupuesto ejecutado es siempre inferior al nominal, por lo que planificar sobre el ejecutado generaría una disminución automática cada año, en el presupuesto nominal, algo peligroso en términos de la gran rigidez presupuestaria del Estado costarricense.