Fuente: La República

Los efectos fiscales que se generarían por subsidiar un tren eléctrico interurbano por 30 años deben ser contemplados por el gobierno de Carlos Alvarado y los diputados, antes de decidirse a impulsar ese proyecto de movilidad urbana, según un informe de la Contraloría General.

Y es que la obra le costaría al Estado entre $50 millones y $150 millones al año durante tres décadas, de acuerdo con los planes del gobierno, además de una inversión inicial de $1.550 millones.

“Es importante no solo contar con escenarios que permitan cuantificar los montos adicionales que el Estado deberá aportar al proyecto del tren, sino también identificar la fuente de ingresos que los financiará, dada la situación fiscal que afronta el país (…) Resulta necesario analizar cualquier posible afectación que pueda provocar al desarrollo del proyecto del tren en la compleja situación fiscal”, indica el informe de la Contraloría, quien resaltó que hasta el momento no se han incluido análisis integrales que contemplen los riesgos financieros.

En ese sentido, el dinero para financiar el subsidio se obtendría del presupuesto nacional, o incluso de nuevos préstamos.

Esto, sin importar que el país está bajo emergencia fiscal, con una proyección de hasta un 10% de déficit fiscal y un decrecimiento de 3% del PIB al cerrar el año.

Lo más preocupante para la Contraloría, es que en los últimos cinco años, el monto máximo presupuestado por el gobierno central destinado a la operación del Incofer, no superó los ¢14 mil millones, “de ahí que es preciso cuantificar los montos adicionales que requerirá el tren”.

“Se pretende evitar generar obligaciones futuras para las cuales no se tenga una fuente de financiamiento plenamente identificada”, dijo la Contraloría.

El tren eléctrico de pasajeros ofrecerá a sus usuarios una opción de transporte público moderno, cómodo, seguro, eficiente y ambientalmente responsable, según el gobierno.

Conectará a 15 cantones del Gran Área Metropolitana de las cuatro provincias más pobladas del país, y su trayecto será de doble vía sobre 84 kilómetros en el derecho que hay de actualmente.

Brindará servicio por al menos 18 horas diarias, los siete días de la semana, con frecuencias de cinco minutos en hora pico para días laborables y costará unos $1.550 millones, de los cuales, $550 millones serán parte de un préstamo que aprobarían los diputados y el resto, una inversión hecha por un concesionario.

Mientras tanto, los legisladores de varios partidos ya dudan del proyecto por su alto costo y demandan opciones más baratas.

Tren en la mira

El Congreso debe aprobar un préstamo por unos $550 millones para financiar parte del tren, los $1 mil millones restantes serían invertidos por un concesionario.

Carmen Chan
Jefa
Nueva República

Nadie niega las ventajas de un tren eléctrico y la necesidad de medio de transporte como este, ágil y seguro, pero dicha inversión en un contexto de crisis como el actual genera gran incertidumbre y preocupa mucho.
En medio de la emergencia y ante un panorama laboral y económico tan crítico el gobierno debería estar enfocado en proyectos para apoyar y aliviar las cargas sociales de los sectores productivos.
Pero por el contrario, el gobierno PAC no pasa de inventar proyectos de nuevos créditos.

Franggi Nicolás
Diputada
Liberación

Parte del análisis técnico que estoy realizando al respecto, con un equipo de profesionales especializados en materia ferroviaria, consiste en evaluar si esta es la mejor opción en términos económicos.
Me preocupa que el país por un lado anuncie que por la pandemia no tiene dinero suficiente para pagar nuevas pensiones del régimen no contributivo, pero sí tenga recursos para pagar anualmente entre $50 millones y $150 millones por año durante 30 años para financiar la operación del tren.

Enrique Sánchez
Jefe de fracción
PAC

Ahora más que nunca requerimos proyectos transformadores como el del tren eléctrico, el cual, además de ser la columna vertebral de la modernización del sistema de transporte público, traerá múltiples beneficios a nivel ambiental y de reactivación económica, potenciando el desarrollo urbano y el desarrollo comercial.
Sin embargo, en inversión pública no se debe escoger la opción más barata, sino la más conveniente.

María Inés Solís
Diputada
Unidad

Estoy a favor de un tren interurbano, pero este proyecto me genera muchas dudas.
En mi despacho hemos analizado los estudios técnicos y hemos consultado la opinión de expertos y me parece que hay aspectos que aún no se tienen claros y en los que hay muchos vacíos de información.
Una propuesta de esta envergadura debe ser clara y precisa y ese no es el caso con este proyecto.