Fuente: El Economista

El déficit fiscal de Costa Rica alcanzó el 2.1 % del PIB en los primeros cinco meses de 2017, lo que supera al 1.9 % registrado en el mismo periodo de 2016, informó hoy una fuente oficial.

Las cifras divulgadas hoy por el Ministerio de Hacienda en su página web detallan que a mayo de 2017 los ingresos sumaron unos 3.224 millones de dólares y los gastos 4.472,5 millones de dólares, para un déficit de 1.248,5 millones de dólares (2,1 % del PIB).

Los ingresos crecieron en estos cinco meses un 8,1 % comparado con el mismo lapso de 2016, mientras el incremento de los gastos fue del 11,8 %.

La recaudación del impuesto sobre los ingresos y utilidades fue una de las que más subió con un incremento del 11,4%, mientras la del impuesto de ventas creció un 4,5 % y la del impuesto de consumo se mantuvo prácticamente igual.

Por su lado, entre los gastos que más crecieron se encuentra el pago de bienes y servicios (23,3 %), el pago de intereses sobre la deuda (19,5 %), las transferencias a instituciones del sector público (8,6 %) y las remuneraciones (4,3%), entre otros.

El vicepresidente y ministro de Hacienda, Helio Fallas, insistió en un comunicado de prensa en la necesidad de que el Congreso apruebe las reformas que impulsa el Gobierno desde hace un par de años al impuesto sobre la renta y el impuesto de ventas, con el fin de aumentar los ingresos y paliar el déficit.

La reforma más importante es la transformación del impuesto de ventas del 13 % en uno de valor agregado (IVA) que aumente la cantidad de productos y servicios por gravar.

“Los esfuerzos administrativos y las mejoras tecnológicas son insuficientes. Necesitamos un IVA y una nueva legislación de renta que cierre los portillos a la evasión”, expresó el ministro Fallas.

Según las proyecciones del Ministerio de Hacienda, si no se aprueban las reformas el déficit fiscal podría llegar al 7 % del PIB y la deuda sobrepasar el 60 % del PIB en el año 2021.

El déficit fiscal de Costa Rica en 2016 cerró en un 5,2 % del PIB, el más bajo registrado en los últimos cuatro años, pero las autoridades han advertido que esa tendencia no es sostenible en el corto y mediano plazo sin las modificaciones tributarias planteadas.