Fuente: La Nación

Una compañía dedicada a la venta y reparación de celulares es investigada por supuestamente haber utilizado identidades de personas muertas para evadir el pago de impuestos.

Como parte de la pesquisa, la Fiscalía de Delitos Económicos, Tributarios, Aduaneros y Propiedad Intelectual, junto con la Policía de Control Fiscal (PCF), realizó ayer cinco allanamientos (cuatro en Curridabat y uno en San Carlos) y se detuvieron a tres personas como sospechosas del delito de fraude a la Hacienda Pública.

Los arrestados son: una mujer de apellidos Bolívar Rodríguez (nacionalidad venezolana) y otra apellidada Alpízar Madrigal, quienes figuran como presidenta y secretaria de la compañía indagada, sociedad registrada con el nombre MANURE S.A. y está ubicada en Curridabat, San José.

Asimismo, fue aprehendido un abogado de apellidos Chaves Berrocal.
Fraude

Según informó la Fiscalía a través de la oficina de prensa, las mujeres arrestadas y un contador de apellido Araya declararon compras por aproximadamente ¢1.600 millones y ¢7.600 millones, en los periodos del 2014 y 2015, respectivamente.

Sin embargo, en una investigación realizada por el Ministerio de Hacienda encontró que gran parte de las compras reportadas eran injustificadas, ya que no tenían respaldo. Las autoridades detectaron que los imputados utilizaron los nombres de personas ya fallecidas para simular que eran propietarios de las empresas fantasmas a las que MANURE S.A. habría comprado suministros.

“Los fallecidos eran inscritos como contribuyentes, con información de datos personales tomados de la sección de Sucesos de medios de comunicación que en su afán de informar a la ciudadanía, publicaron los decesos de las personas. Después del cierre del periodo fiscal, las personas fallecidas eran desinscritas, presuntamente gracias a un poder extendido y autenticado por el abogado Chaves”, comunicó el Ministerio Público.

Irving Malespín, director de la Policía Fiscal, dijo que el abogado detenido era la persona encargada de conformar las sociedades.

“Esa es una estrategia para justificar gastos en sus declaraciones, inflar números y hacer jugadas ilícitas para favorecerse con la evasión de impuestos”, manifestó el jerarca policial.

El contador de apellido Araya no se encontraba en su oficina a la hora de ser allanada, pero fue citado por la Fiscalía para ser indagado por este caso.

Por su parte, los detenidos quedaron a las órdenes del Ministerio Público para ser entrevistado y determinar si se solicita algún tipo de medida cautelar.

La causa continúa en investigación bajo el expediente 16-000106-0621-PE.