Fuente: La República

Las empresas que cuenten con personal mayor de 45 años disfrutarían de beneficios fiscales.

Se trata una reducción en el pago del impuesto de la renta que oscilaría entre el 5% y el 7%, además de una disminución en el pago de las cargas sociales aplicables al Fondo de Desarrollo y Asignaciones Familiares (Fodesaf).

La medida aplicaría solo por cuatro años y tiene como objetivo crear nuevos puestos laborales para más de 50 mil personas de este grupo etario.

La propuesta fue impulsada en la Asamblea Legislativa por la bancada de Restauración Nacional y desde hace un par de semanas es ley de la República.

“La norma permite al patrono contribuir a Fodesaf en 4%, en vez del 5% normal, sobre el sueldo de los nuevos empleados mayores de 45 años, si estas personas representan el 10% del total de su planilla. El aporte baja al 3%, si son el 20% del total de trabajadores”, dijo German Morales, experto tributario de Gran Thornton.

En cuanto a la rebaja del impuesto de la renta, se aplicará una rebaja de 5% cuando el patrono demuestre que el 10% de su planilla es mayor de 45 años, mientras que el porcentaje a reducir será de 7% cuando ese porcentaje sea del 20%.

“Las posibilidades de empleabilidad de este grupo etario se encuentran condicionadas, no solo por la situación económica actual de bajos encadenamientos productivos y laborales, sino también por el desalineamiento entre la oferta y la demanda laboral. Esto significa que las habilidades y competencias de estas personas no son suficientes o no son compatibles con lo que las empresas hoy en día requieren”, dijo Greivin Hernández, de la Dirección General de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares.

Y es que hoy día, el 80% de las personas desempleadas mayores a 45 años no completaron la secundaria y el 97% no tiene conocimiento de una segunda lengua.

“El mundo del trabajo hoy en día es muy cambiante, se requiere de personas resilientes, capaces de aprender habilidades tecnológicas y obtener capacidades nuevas constantemente y de manera acelerada. A diferencia de unas décadas atrás, en que un grado técnico o universitario garantizaba en gran medida un empleo de por vida”, concluyó Hernández.