Fuente: La Nación

El sábado 15 de diciembre vence el plazo para declarar y pagar el impuesto sobre la renta (ISR) correspondiente al periodo fiscal 2012.

Ese día se cumplen los dos meses y quince días naturales que la ley otorga a los contribuyentes después del corte del periodo fiscal, el cual se hizo el 30 de setiembre.

La Dirección General de Tributación (DGT) estimó que este año recibirán cerca de 405.000 declaraciones de este impuesto.

Para el 2012, la Contraloría General de la República estimó una recaudación total por este rubro de ¢880.000 millones. De este monto, más de la mitad ya fue cubierto con pagos parciales.

Sobre este tema, ayer José María Oreamuno y Erik Ramírez, miembros de la firma consultora Faycatax, participaron en un chat organizado por el semanario El Financiero, en el que abordaron temas relacionados con el pago del tributo.

¿Quiénes declaran? La declaración del ISR la deben presentar y cancelar las personas físicas o jurídicas, públicas o privadas, que realizaron actividades lucrativas dentro del territorio nacional en el periodo comprendido entre el 1.° de octubre del 2011 y el 30 de setiembre de este año.

De acuerdo con Oreamuno, la recomendación principal es que las personas y empresas hagan su declaración y pago a tiempo, y eviten así las multas e intereses fiscales, pues suelen ser altos.

Sobre los gastos deducibles, el especialista explicó que estos dependen de la actividad que se realiza y de si son necesarios para la generación de ingresos.

“El criterio para deducir un gasto es si sirve, o no, para generar ingresos. Si la respuesta es positiva, entonces se incluye como gasto deducible”, explicó Ramírez.

Otra de las recomendaciones es que, si los contribuyentes están inscritos ante la DGT, pero no están generando ingresos, lo mejor es que se desinscriban.

Oreamuno también explicó que, al margen de la antiguedad de la empresa, es obligatorio hacer los pagos parciales del impuesto en marzo, junio y setiembre, y no dejarlo para el final del periodo. Para esto debe presentarse una estimación del ingreso ante Tributación.

Según la DGT, de no presentarse la declaración, los contribuyentes se exponen a una multa que ronda los ¢180.000.