Fuente: La Nación



Un 86% de los costarricenses opina que el Estado desperdicia el dinero recaudado mediante impuestos. Por eso, aunque muchos apoyan una reforma fiscal, se oponen a que esta conlleve un aumento tributario.

Así lo mostró un estudio elaborado por el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y presentado este martes.

Según los resultados de la encuesta, solo el 21% de los entrevistados cree que el Estado recauda el dinero de manera eficiente. Es la misma cantidad de personas que estarían dispuestas a pagar más para mejorar las finanzas del Estado.

Otra de las razones por las cuales los costarricenses quieren una reforma fiscal que no les toque el bolsillo, es porque creen que los impuestos recaudados los benefician poco. Un 72% de los entrevistados opina así, mientras un 13% es más radical aún y sostiene que no ayudan en nada.

La investigación tomó en cuenta a 513 jefes de hogar de todo el país y tiene un nivel de confianza del 95%.

Las opiniones se dividen al hablar sobre la urgencia de una reforma fiscal. Dos de cada cinco piensan que el Gobierno ya debería estar impulsándola, mientras que otros dos creen que debería esperar a que la Administración se gane la confianza de la gente.

Estas respuestas son semejantes a las de un sondeo del 2011, hecho por la Universidad Nacional.

El número de personas que dijo haber pedido facturas en sus compras, sí mostró un cambio con respecto al 2011, con una variación positiva del 26%.

Para José Martínez, investigador del ITCR, eso no significa que la gente haya admitido tener algún tipo de responsabilidad en la lucha contra la evasión fiscal.

Tres de cada cinco encuestados siguen creyendo que el Estado es el único responsable de ese problema y solo un 28% acepta que los ciudadanos deben ser parte de la solución.