Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com).- La economía costarricense no debería ser dolarizada en su totalidad ni renunciar al uso del colón como moneda, según coinciden diversos economistas consultados por CRHoy.com.

La dolarización consiste en eliminar la moneda local o equipararla al dólar estadounidense, de manera que esta comienza a funcionar como si la moneda nacional y se vuelve más dependiente de lo que ocurra en Estados Unidos.

De acuerdo con Vidal Villalobos, economista y director de Prival Bank, un país debe cumplir una serie de condiciones para comenzar un procedimiento de dolarización, tales como tener controlado el balance fiscal (no tener un déficit o que este sea mínimo), además de que también debería tener controlada su deuda pública en el sentido de que el cambio no le perjudique a la hora pagarla.

Además, tanto Villalobos como el presidente del Colegio de Ciencias Económicas, Ennio Rodríguez, explicaron que una dolarización le quitaría el poder al Banco Central (BCCR) de realizar una política monetaria propia, pues esto generaría que tales políticas se empiecen a regir a partir de lo que ocurra en la política monetaria estadounidense.

Rodríguez colocó el ejemplo de la política expansiva que realizó el BCCR durante la crisis generada por la pandemia de COVID-19, en donde resalta la baja en las tasas de interés con el fin de estimular el gasto y dinamizar la economía.

Según Rodríguez, si Costa Rica tuviera una economía dolarizada el país no podría tomar este tipo de decisiones y, si se presentara nuevamente una crisis como esta y Estados Unidos tiene una inflación que le obliga a elevar tasas de interés, Costa Rica implementaría obligatoriamente esta medida y no podría tomar decisiones acordes a la realidad propia, lo cual en este caso hipotético significaría una disminución del crecimiento económico.

Por tal motivo, los especialistas afirmaron que el colón es una herramienta que permite controlar de mejor forma la economía local sobre todo en momentos de crisis y que, además, tener una moneda local puede representar 1 o 2 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) en caso de implementar esta medida.