Fuente: CR Hoy

¿Por qué el país ha sido incapaz de mejorar la recaudación de impuestos de los profesionales liberales? La respuesta es: por faltas de controles.

En la actualidad y pese a los esfuerzos del Ministerio de Hacienda por incrementar sus ingresos, todavía hace falta avanzar en la modernización de los mecanismos de seguimiento y rastreo de los contribuyentes que son personas físicas.

Uno de los mayores pecados, a juicio del exministro Édgar Ayales, es que Hacienda carece de tecnología avanzada.

“Los sistemas informáticos que tiene el Ministerio no son buenos y no se conectan entre ellos. Los datos de Aduanas, Tributación y Compras Públicas no se pueden cruzar”, explicó.

Este economista explicó que en Costa Rica la estructura del Impuesto de Renta es muy particular, pues se concentra en capturar la renta de los grandes contribuyentes.

Eso provoca que no se dediquen recursos a buscar a quienes evaden o eluden los impuestos desde las profesiones liberales, un grupo que es muy numeroso y que según el exministro Alberto Dent podría estar compuesto por unas 50.000 personas.

¿Elusión o evasión?, no se sabe

El incumplimiento tributario, en todas sus expresiones, supera el 8% de la producción nacional, de acuerdo con un estudio dado a conocer a inicios del 2016 por el Ministerio de Hacienda.

Dentro de esta cifra se contabiliza la evasión –el no pago de impuestos-, la elusión –cuando se evita el pago mediante portillos legales- y la morosidad –cuando el contribuyente declara sus impuestos, pero no los paga-.

Sin embargo, según explicó Ayales, es muy difícil dilucidar de qué tipo de trata, porque no hay datos duros, ni mecanismos como la renta global o el cruce de información que alerten sobre ingresos y riqueza de múltiples fuentes.

Dent, por su parte, también culpa a la imposibilidad que tienen los consumidores y usuarios de estos servicios de poder deducir los impuestos.

Además, quienes ya tienen una deducción de los impuestos por salario, se ven tentados a no reportar ingresos adicionales que obtienen por otras fuentes.

“No hay una obligación de que todos los contribuyentes hagan una declaración, como en otros países, solo lo que se recauda del salario. Entonces no queda registro de muchos profesionales y los consumidores perdieron la posibilidad de pedir que sea deducible”, explicó el economista Dent.

Ambos exministros consideran que todavía hay muchos esfuerzos por hacer, que van desde nueva legislación hasta mayores esfuerzos de inspecciones aleatorias.

Empero, el esfuerzo para lograrlo debe ser grande tanto en los recursos que se le deben dedicar, como en la modernización e integración tecnológica que requiere.