Fuente: El Financiero

Los gimnasios en Costa Rica no solo enfrentan un incremento considerable en la competencia que los obliga a diferenciarse; desde hace tres meses deben ingeniárselas para no perder clientes ante la entrada en vigencia del impuesto del valor agregado (IVA).

Sobre cuán competitivo es ese nicho de negocio, basta con ver las estadísticas de la Dirección General de Tributación de los últimos cinco años. En el 2014 habían 418 contribuyentes, mientras que a setiembre de este año esa cantidad alcanzaba los 690; es decir, un crecimiento del 65% en la categoría.

Muchas de las nuevas opciones le dieron un giro a la manera tradicional de ejercitarse en el país (basada en el uso de máquinas con algunas opciones extra como clases de baile) al mezclar sistemas de entrenamiento, agregar aspectos tecnológicos, emplear rutinas cortas y hasta con tener instalaciones que se diferencian por su diseño.

Uno de participantes más “jóvenes” del mercado (inició operaciones en 2018) es Energym que posee una sala Prama en la que se combina la actividad física con luces, música, información audiovisual y otros elementos tecnológicos. También 9Round Costa Rica, que abrió en 2017, combina ejercicios de boxeo, kickboxing y funcionales en una sesión de 30 minutos.

Ante esos nuevos conceptos, los negocios que tenían mayor antigüedad –y que deseaban sobrevivir– realizaron cambios para mantenerse atractivos ante sus clientes. Pese a que superaron esa prueba, ahora se enfrentan a otra que no solo los reta a ellos si no a todos los actores del segmento, incluidos quienes tienen poco tiempo de operar.

La puesta en marcha del IVA significó un aumento del 13% en las tarifas de los centros de acondicionamiento. Por ejemplo, los clientes de Energym, con sedes en Escazú y Heredia, pasaron de pagar $100 a $113 por mes o los de Bulkkor, en Heredia, ahora tienen que desembolsar ¢29.900, ¢3.400 más que antes.

Para algunas personas, costear esa diferencia fue posible, pero para otros no, lo que significó que algunos de los gimnasios comenzaran a ver como disminuía el número de clientes. Entre los que reportan una disminución están Multispa (15% menos) y Bulkkor (12%).

“A los gimnasios nos grabaron con un impuesto muy alto y lastimosamente el gobierno no lo ve como salud si no como entretenimiento. Si nos hubieran grabado como salud, el impuesto sería mucho menor (4%) y el impacto tanto en la disminución de clientes como en la salud del costarricense, sería menor”, explicó Danilo Ward, director general de Bulkkor.

Las empresas pretenden evitar la salida de más personas y acaparar la atención de futuros clientes al implementar diversas estrategias como asumir la totalidad o una porción del porcentaje que implica el IVA, realizar promociones o hasta mejorar aspectos operativos para que quienes usan sus servicios perciban una buena relación entre lo que invierten y lo que reciben.

Balance Center, ubicado en Cariari, realizó una rebaja en su tarifa mensual; sin embargo, la disminución más significativa se dio en paquetes trimestrales, semestrales y anuales. Con esto aseguran tener ingresos a un mediano y largo plazo, independientemente de que el cliente asista o no a sus instalaciones.

En el caso de Energym, optaron por mejorar el servicio, invertir en crecimiento, perfeccionar los procesos y tratar de hacer la experiencia del cliente inigualable. “Tuvimos una respuesta muy positiva frente a esta estrategia y nuestros clientes aumentaron”, resaltó Jonathan Amón, socio del centro de entrenamiento.
Multispa es uno de los gimnasios que reporta una disminución constante en la cantidad de clientes desde que funciona el IVA. Fotografías: Graciela Solis / Archivo.

Multispa –que tiene sedes en Escazú, Cipreses, Tibás, Sabana, Alajuela y Heredia– se aferra a la experiencia y a la hospitalidad para que sus clientes se mantengan inscritos. No obstante, también promueve otras iniciativas para percibir nuevos ingresos, entre ellas MET, un programa intensivo y específico de ocho semanas para la pérdida acelerada de grasa compuesto de cinco pilares: ejercicio, asesoría en nutrición, tecnología, coaching y comunidad.

Dos clases de MET por semana –según el grupo escogido– tiene un costo de $270 para personas que no son clientes regulares del gimnasio, mientras que quienes sí lo son deben cancelar $150 para formar parte del programa.

Pese al aumento en las tarifas, las empresas confían en que sus cifras mejoren el próximo año debido a que son más las personas que buscan un “aliado” que lo guíe en cómo tener un estilo de vida saludable.

“Somos positivos y ponemos nuestro mayor esfuerzo y sacrificio para seguir creciendo en cantidad de miembros y expandiendo la marca en nuestro país (...). Los costarricenses cada vez tienen más conciencia de la importancia del deporte en sus vidas y le dan prioridad a su salud”, indicó Gerardo Alfaro, director general de 9Round.

Pese a las consecuencias del impuesto de valor agregado (IVA), algunas cadenas de gimnasio mantienen su expansión geográfica. 9Round, por ejemplo, abrió una sede en Sabana Norte en junio pasado –un mes antes de la entrada en vigencia del IVA– y tiene programada otra apertura para noviembre próximo.