Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com) La discusión del proyecto de ley para aumentar el impuesto a las casas de lujo será una de las prioridades en las que el gobierno de Carlos Alvarado Quesada tendrá concentrados a los diputados en enero, tras su receso de fin de año.

Hace semanas atrás, Alvarado dijo que este sería uno de los proyectos prioritarios pues es uno de los compromisos de su gobierno  con el Fondo Monetario Internacional (FMI).  El Congreso seguirá hasta el 31 de enero en Sesiones Extraordinarias, en este período es la Casa Presidencial que define la agenda de proyectos que discuten  los diputados de acuerdo a sus prioridades.

El proyecto ya superó su etapa en la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Asamblea Legislativa, donde se dictaminó de manera afirmativa. En enero cuando los legisladores regresen  se habilitarán 2 días para que los diputados presenten mociones de fondo al texto, vía artículo 137 del Reglamento del Congreso. Esas mociones se discutirán y votarán en la Comisión de Asuntos Jurídicos.

Posteriormente, el plan será discutido por el fondo y después votado en primer debate.

La iniciativa establecería una tasa única del 0,5% anual sobre el valor de las casas valoradas en más de ¢133 millones (incluyendo la construcción y el lote), esto en sustitución del actual sistema progresivo, en el que el tributo va del 0,25% al 0,55% conforme más costosa sea la propiedad.

Actualmente, el 66% de los contribuyentes de este impuesto tienen propiedades valoradas entre ¢133 millones y ¢335 millones, por lo que pagan una tasa del 0,25%. Para ellos el impuesto se les duplicaría a un 0,5% de aprobarse el proyecto de ley, es decir un propietario de una casa de ¢133 millones pagaría ¢665.000 anuales a Hacienda en vez de ¢332.500.

Otro ejemplo sería para el dueño de una vivienda de ¢300 millones. En este caso la persona desembolsaría a Hacienda ¢1.650.000 en lugar de ¢825.000 al año.

Hay que tomar en cuenta que, en el caso de las propiedades en condominio,  el valor de las amenidades debe incluirse  proporcionalmente en el avalúo y que las casas en propiedades familiares se valorarían por separado.

El plan dice que no se deben contemplar para el pago del impuesto terrenos dedicados a actividades agropecuarias, agrícolas, forestales y conservación.

Un tema que generó polémica fue el referido a las herencias. En este sentido en el nuevo texto presentado por el Ejecutivo y que fue dictaminado establece las herencias inscritas en el Registro Nacional, antes del 1 de marzo del 2021, gozarán de una reducción en el pago del impuesto durante los primeros años de su tenencia.

Durante el primer año, la exoneración sería del 75%; en el segundo del 50% y el tercero del 25%. A partir del cuarto período fiscal, los dueños cancelarán el 100% del impuesto. 

El Ministerio de Hacienda sostiene que el proyecto de ley aportaría ¢24.800 millones anuales a las arcas del Estado, lo que representa el 0,06% del Producto Interno Bruto (PIB), si se implementa a partir del 2022.

En el  último texto sustitutivo el gobierno dejó claro  que Tributación estimaría el valor de la propiedad con base en la información declarada por cada propietario ante su respectiva municipalidad. Es decir, ya no se exigirá una declaración específica ante Hacienda sobre casas de lujo.