Fuente: La Nación

El Gobierno tiene listo un proyecto de ley para cambiar la forma en que se definen los productos de la canasta básica tributaria (CBT), por los cuales se pagará un 1% de IVA a partir de julio del 2020 y que actualmente están exonerados del todo.

El texto está cerca de ser presentado a la Asamblea Legislativa, anunció Renato Alvarado, ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), una de las instituciones que participó en la redacción de la propuesta.

La nueva fórmula consiste en que, además de los datos de consumo de los hogares más pobres, se tomen en consideración dos variables más para definir los productos de la canasta.

“Contempla los criterios que nosotros habíamos planteado que eran los criterios nutricionales y no solamente criterios económicos para las determinación de lo que es la canasta básica, así como la necesidad de que el Ministerio de Agricultura también participe en la toma de decisiones”, adelantó el jerarca.

“Vuelve a hacer un análisis sobre la Encuesta Nacional de Hogares (del INEC), el tema de los productos que se consumen, pero también contempla criterios nutricionales y criterios de productos, por ejemplo, que son ricos en nutrientes”.

“Lo que nosotros planteamos, por ejemplo, que se había excluido productos como la mandarina, hortalizas que son ricas en nutrientes y que deberían de estar involucradas en la canasta básica”, añadió.

Actualmente, la ley encarga a los ministerios de Hacienda y Economía definir los productos de la CBT “con base en el consumo efectivo de bienes y servicios de primera necesidad de los hogares que se encuentren en los dos primeros deciles de ingresos”, lo cual se determinará de acuerdo con los estudios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

Ese mandato legal provocó que se excluyeran de la canasta básica tributaria 29 productos que antes estaban exentos de pagar tributo, como el arroz integral, el apio, las lentejas, la fresa, el atún en agua y los embutidos de pavo.

En cambio, otros 14 productos sí fueron pasados a la canasta básica. Tal es el caso del banano verde, el chiverre, la harina de soya, la yuca, las hojas de plátano, la horchata o pinolillo, la leche de cabra, la naranja agria y la tapa de dulce, entre otros.

Estos alimentos pasaron a formar parte de una lista de 188 productos con tarifa preferencial, en la cual también están la barra de pan, el trigo, el arroz, las pastas, la leche, el bistec, la carne molida, los huevos, el atún en aceite, el aguacate, la sandía, la cebolla, el tomate y el camote, entre otros.

En ese momento, cuando Hacienda anunció cómo quedaba integrada la CBT, el ministro de Agricultura pidió revisar el hecho de que la metodología solo usara parámetros de consumo y excluyera valores nutricionales y de producción.

A su opinión se sumaron el ministro de Salud, Daniel Salas, quien pidió incluir el “factor salud” en la metodología; y el presidente de la República, Carlos Alvarado. El mandatario explicó que la canasta fue elaborada para proteger a las familias con menos recursos.

Además, el presidente sugirió hacer cambios de “actitudes y gustos”, mediante la educación, para que haya un consumo generalizado de alimentos más saludables.

El jerarca del MAG afirmó que la propuesta de ley adicionaría a los datos de consumo las opiniones expuestas en marzo anterior.

En el foro, también están la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Colegio de Profesionales en Nutrición, la Escuela de Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organicación Mundial de la Salud (OMS).