Fuente: CR Hoy

(CRHoy.com).- A partir del 2023 las grandes empresas multinacionales estarán obligadas a pagar como mínimo un 15% de impuesto de renta, sin importar el sitio donde estén domiciliadas o los países en los cuales tengan operaciones.

Un total de 136 países, incluido Costa Rica, firmó este viernes la “Declaración sobre solución de dos pilares para abordar los desafíos tributarios que surgen de la Digitalización de la Economía”. Esto implica la redistribución de unos $125 mil millones en ganancias alrededor de las 100 economías más grandes a otros países.

En naciones como Costa Rica esto afectaría a un pequeño grupo de empresas cuyas casas matrices se encuentran en otras naciones, pero que debido a su volumen global, generaran utilidades consolidadas suficientes para someterlas al cobro.

El acuerdo establece en su segundo pilar una tasa impositiva corporativa mínima global fijada en 15%, que se aplicará a las empresas con ingresos superiores a 750 millones de euros y se estima que generará alrededor de 150 mil millones de dólares en ingresos fiscales globales adicionales anualmente.

Así, si una empresa tiene una sede en Costa Rica y su corporativo genera esos ingresos, deberá pagar el 15% de impuestos, esté o no dentro de zona franca.

Alonso Erak, Director de Fiscalidad Internacional y Precios de Transferencia de Grant Thornton , aclaró en que la forma cómo se cobrará esos recursos se dará a conocer la próxima semana en una reunión de ministros de Hacienda de la OCDE.

“Si por ejemplo Costa Rica se pellizca y lo cobra esa plata queda en Costa Rica pero si el país decide no cobrarlo lo que pasará es que el país en donde está la casa matriz puede pedir el impuesto. El impuesto de una u otra forma se va a cobrar, cuál país se va a dejar la plata va a depender de las normas que se decidan”, afirmó Erak.

La entrada en vigencia de este acuerdo podría suponer para Costa Rica la obligación de realizar una reforma de ley para eventualmente cobrar el impuesto, ya que actualmente las zonas francas están exoneradas. Todos los demás beneficios fiscales contenidos en la Ley de Zonas Francas seguirían vigentes.

El pilar uno del acuerdo implica nuevos derechos impositivos sobre ganancias globales a empresas del área tecnológica y sobre las cuales en Costa Rica habría poca afectación.