Fuente: La Nación

El clima para la emisión de los eurobonos de Costa Rica mejoró en noviembre, principalmente por dos razones: su precio volvió a subir con el anuncio del economista Rodrigo Chaves como nuevo ministro de Hacienda, así como la baja en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, cuyos rendimientos se usan de referencia para las colocaciones.

Al parecer Hacienda aprovechará estas condiciones pues este martes 5 de noviembre la agencia de noticias Bloomberg informó que Costa Rica iniciará el miércoles 6 de noviembre la ronda de visitas a inversionistas internacionales, con el propósito de negociar la colocación de eurobonos por $1.500 millones.

Freddy Quesada, gerente de INS Valores y Vidal Villalobos, asesor económico del Grupo Prival, coinciden en el buen contexto que se presenta para negociar los títulos.

“Considero que sí es un buen momento, (la emisión de eurobonos) debería hacerse en el mes de noviembre . ¿Qué factores son positivos para hacerlo? El rendimiento de los bonos del Tesoro de largo plazo (10 y 30 años) si bien se han incrementado en el último mes, aún así el rendimiento está relativamente bajo”, comentó Quesada.

“Es un momento adecuado, básicamente se recuperó todo el precio de los títulos desde la salida de doña Rocío (Aguilar, anterior ministra) y con la llega de don Rodrigo (Chaves, nuevo jerarca); sin embargo, no solamente es el tema que deberíamos tomar en consideración, sino que en el ínterin la Reserva Federal de Estados Unidos bajó las tasas de interés, lo que mejoró todavía más el panorama para la salida de los eurobonos”, opinó Villalobos.
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No obstante, todavía se mantiene alguna incertidumbre sobre la política fiscal hasta el arribo, a finales de mes, del nuevo ministro de Hacienda, consideró el gerente de la Bolsa Nacional Valores, José Rafael Brenes.

“Después de la salida de la ministra (donde se observó una caída de nuestros títulos), el nombramiento de Rodrigo Chaves ha sido positivo; no obstante, dado que él asume hasta finales de mes, es un factor que causa incertidumbre y puede afectar el precio que tengamos que pagar para colocar nuestra deuda”, expresó Brenes.

Para Quesada, si se demora la colocación, además de que se termina el año y diciembre puede ser un mes complejo, desde el punto de vista fundamental, los mercados están muy pendientes de la evolución de asuntos que pueden influenciar el ciclo de disminución de tasas que empezó la Reserva Federal .

“Temas como el acuerdo comercial de Estados Unidos y China, así como el desempeño de la economía de Estados Unidos, si ambos son favorables, la Reserva haría una pausa en las tasas y esto podría incrementar los rendimientos de los bonos del Tesoro y, esto, finalmente, impacta el costo de colocación de deuda”, agregó.

Villalobos añadió que en diciembre se reducen los flujos internacionales de capitales, ya que los grandes compradores, como los bancos o los fondos de inversión, están de salida y no quieren hacer apuestas arriesgadas para el cierre del año, y, muchos, incluso, se van de vacaciones.

Brenes consideró que como Costa Rica tiene una calificación de “B+” con perspectiva negativa, la expectativa responde más a factores propios de nuestra economía.

“Aun cuando las tasas han bajado y eso es positivo, la incertidumbre sigue prevaleciendo a las espera de cómo va actuar el gobierno con su compromiso fiscal y eso va a ser lo que determine el apetito por los eurobonos”, consideró Brenes.

Los eurobonos son valores que venden los gobiernos a ahorrantes en los mercados internacionales para recoger recursos con el fin de pagar los gastos que no cubren con el dinero recaudado, principalmente de los impuestos (el déficit fiscal).

Ahora tiene permiso legislativo para colocar una más, hasta por $1.500 millones, la cual vendría a aliviar un poco las fuertes necesidades de financiamiento del gobierno.

Los bonos, cuando se venden por primera vez, tienen una tasa de interés facial. Estos bonos se pueden negociar en el mercado secundario (donde se transan por segunda o más veces los valores originales).

Los bonos, que ya están en el mercado, bajaron de precio con la salida de la exministra Aguilar, el 23 de octubre, pero luego recuperaron su valor con el anuncio del nuevo jerarca designado, Rodrigo Chaves, el 31 de octubre.

Los inversionistas extranjeros ponen sus ojos en los ministros de Hacienda, pues si estos logran mantener la disciplina fiscal, es una señal de que Costa Rica podrá pagar en el futuro los bonos que vende hoy.

Dichos bonos, cuando se venden por primera vez, se les asigna un valor teórico diseñado en el papel (valor par) de 100 y, a partir de ahí, se negocian. Si el precio sube a 102, por ejemplo, significa que se transaron a un valor 2% mayor que el precio original.

El precio del bono que vence en el 2044, por ejemplo, bajó hasta 97,13 el 28 de octubre, pero luego se recuperó y alcanzó un 99,6 el 4 de noviembre.

Cuando el precio sube significa que la persona que lo compró pagó más y tendrá los intereses originales, por lo tanto el rendimiento que obtiene es menor.

Si esta persona no quiere dejarse el bono hasta el final del plazo y quiere venderlo antes porque necesita el efectivo, lo puede ofrecer en el mercado secundario.

El segundo inversionista invirtió $102.000 para obtener $5.000; por lo tanto, su rendimiento bajó a 4,90% ($5.000 dividido entre $102.000).

Al gobierno le conviene que el precio suba y el rendimiento baje, pues así pagará menos intereses y le saldrá más barato ese financiamiento.